¿Cómo les puedo motivar para que aprendan?

 

Lo más importante no es cómo de motivado esta alguien si no cómo ese alguien se motiva. Hay la motivación intrínseca (que viene de dentro de uno mismo) o la motivación extrínseca (la que alguien provoca desde fuera con algún tipo de recompensa, premio, alabanza, nota…). Una vez vemos la importancia de distinguir estos dos tipos de motivación, nos daremos cuenta que la motivación extrínseca (la que alguien desde fuera provoca) anula o disminuye nuestra motivación intrínseca. Cuanto más se quiere motivar (forzar, obligar…) a alguien para que haga algo menos motivación intrínseca (interés autentico) se consigue. Cuando se le ofrece un incentivo o una recompensa a alguien para que haga algo (lo que nosotros queremos) lo que se suele conseguir no es precisamente lo deseado (que muestre interés) si no que lo que se consigue es que pierda interés por esa actividad al ser impuesta.

 

 

Los niños no necesitan ser recompensados para aprender. El deseo de aprender y saber es algo innato y natural. Lo menos que podemos hacer es no ahogarles ese deseo intentando motivarles con técnicas manipulativas. Los niños aprenden más y mejor cuando están interesados en aquello que quieren aprender. Ellos tienen una predisposición natural para sacar el mayor sentido (comprender, entender…) todo lo que les rodea. Nacen con curiosidad por saber. El control y la autoridad mata la motivación y el interés.

 

 

 

Un niño que necesita recompensas o castigos para aprender o para hacer algo…, es el reflejo de cuanto ha sido controlado por recompensas y castigos en un pasado. Tenemos que desaprender (sacarnos de la cabeza, olvidar…) que un niño sólo aprende si se le obliga, fuerza, o motiva desde fuera. ¿Cómo? . Acompañándoles en sus intereses e inquietudes y no focalizar nuestra atención en “cómo” de bien lo hace si no en “qué” es lo que esta haciendo. También podemos mostrarle al niño el mundo tal y como es para que él solito vaya viendo todas las cosas en que uno puede llegar a interesarse. Como mejor se aprende es haciendo cosas que nos gusten y viendo a los demás haciendo, también, cosas que les gusten e interesen y viviendo una vida que también nos guste. Si un niño esta interesado en lo que hace lo hace mejor y por más tiempo.

 

 

La forma en que aprenden es viviendo un día tras otro, consiguiendo lo que necesitan para el momento de ahora. Y día a día, viviendo cada momento, han llegado hasta donde están ahora.

 

Jugando es como los niños están diseñados para explorar el mundo y aprender en y de él. Jugar es su estado natural. O hasta que algún adulto viene y lo estropea todo intentando imponer formas de aprendizaje anti-naturales. Y como son anti-naturales son difíciles, duras y aburridas para los niños.

 

La única motivación real es la intrínseca (autentica y única en cada individuo). Todas las demás formas de motivación extrínseca no son más que estrategias para conseguir que otra persona haga lo que nosotros queremos que haga.

 

NOTA: Al escribir esto me inspiré en la parte final del libro “punished by rewards” de Alfie Kohn.

 

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En este fantástic video de tan sólo 18 minutos Mario Alonso Puig nos habla sobre la motivación:

 

Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística

Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
Unschooling: (aprendizaje autónomo)
Ex-profesora de inglés

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