Por Yvonne Laborda.
Autora del libro: DAR VOZ AL NIÑO.
Que difícil es ser uno mismo, autentico, diferente y sincero con nosotros mismos después de todo lo que nos ha tocado vivir. Los adultos decidían todo por nosotros y nosotros nos sometíamos a sus deseos: A qué hora acostarnos y despertarnos, a qué hora comer y qué comer, decidían qué ropa teníamos que llevar, que se podía o no decir y cuando, teníamos que pedir permiso para casi todo, antes de hacer o decir algo buscábamos la aprobación de nuestros padres, profesores… No podíamos movernos en el cole ni hablar sin pedir permiso, ni tan siquiera podíamos ir al baño cuando teníamos la necesidad. No nos enseñaron a tomar nuestras propias decisiones. No nos dejaron decidir. No podíamos escuchar nuestro cuerpo para saber si teníamos o no hambre, o frío o calor. Si teníamos sueño o no. Tuvimos que crecer rápido. ¿Alguien sabe por qué a los niños no se les permite ser niños todo el tiempo que ellos necesitan? Nos dejaban solos en la cuna o la cama para que aprendiéramos a dormir solos. Aunque lo que necesitábamos era más mamá o papá. Cuantos hemos tenido pesadillas. Dejaron de cogernos en brazos para que no nos mal acostumbrásemos o para no mal criarnos. ¿Qué no nos acostumbrásemos a qué o a quién? ¿A mamá? ¿A que se nos escuchase cuando estábamos mal y se nos tuviera en cuenta? Lo que aprendimos es que lo que nosotros sentíamos no era lo suficientemente importante para ellos sino lo que mamá o papá pensaban. Decían que eramos unos llorones, unos pesados… Insisto ¿cómo podemos dejar y permitir que nuestros hijos sean ellos mismos si repetimos los mismos errores que nuestros padres cometieron con nosotros por qué nuestros abuelos también los cometieron con ellos?

 

Ahora es el momento de salirse del rebaño.

 

Los niños merecen y necesitan ser escuchados, respetados y sobre todo tenidos en cuenta para sentirse realmente amados y dignos de nuestro amor. Sin amor uno no se atreve a ser el mismo sino que se pasa la vida buscando la aprobación de los demás por que de niño no la tuvo y va desplazando esa necesidad primaria de persona en persona. No es justo que siempre sean ellos los que tienen que adaptarse a nosotros y al mundo adulto. Ellos no tienen herramientas suficientes para hacerlo todavía. En cambio nosotros si podemos ponernos en su lugar y ayudarles a entender el por qué les pedimos lo que pedimos (que muchas veces es demasiado para ellos) y por qué no podemos estar más por ellos y por qué casi nunca pueden tomar ellos sus propias decisiones ya que se pasan el día obedeciendo a los adultos tanto en casa como fuera de ella. No vale comportarnos así por que todo el mundo lo hace igual de mal ni tampoco vale no cambiar por que siempre lo hemos hecho así. Hay que romper esa cadena ya! Eso no es justo, ellos merecen más.

 

Otra gran influencia es la tele y los medios de comunicación. Sólo hacen que todos hagamos, pensemos y vivamos de la misma forma. Y la gran mentira es que nos parece que hacemos lo que realmente queremos. Pero si todos hacemos lo mismo, vemos lo mismo, miramos lo mismo, pensamos lo mismo, comemos lo mismo… no puede haber mucha autenticidad en un patrón tan extendido. Sería imposible que tanta gente fuese igual e hiciéramos todos lo mismo sin que primero algo o alguien nos este empujando a ello de una forma tan sutil que ni siquiera nos damos cuenta de ello. Si uno quiere estar informado hay webs y blogs en internet que son una pasada y allí uno ve y aprende a no creerse tanto la tele o los medios de comunicación convencionales. Nosotros llevamos 2 años sin tele y os aseguro que estamos mucho mejor informados ahora. La mayoría de nosotros hacemos las cosas y vivimos la vida por inercia. Hacemos y pensamos lo mismo que la mayoría sin realmente pensar si eso que hago, digo o pienso realmente viene de dentro ( si realmente lo he elegido YO y deseado desde mi corazón) o si es la masa, familia, los medios de comunicación, la sociedad, o la simple costumbre quien hace que yo acabe creyendo que eso que hago, digo y pienso lo he escogido yo cuando en realidad ha sido y continua siendo impuesto desde fuera aunque yo me niegue a verlo así. No es fácil ser uno mismo y ser autentico y fiel a nuestros principios y valores.

 

Nunca, jamás, deberíamos reírnos o menospreciar los sueños de los demás. Todo lo que uno desea y piensa lo atrae hacia si, sea bueno o malo. Si nos pasamos el día pensando en lo mal que estamos, vamos a atraer más de eso también.  Osea que a ser más positivos. Como dice Andreu: “A la que te sales del rebaño (de lo que hace la mayoría de la gente) te encuentras con rechazo”. No vale rechazar algo o a alguien simplemente por qué no se nos ocurrió que eso pudiera existir o por qué yo no lo haría. La gente que no hace lo que la mayoría, habitualmente, es gente muy bien informada, documentada… que tiene las cosas muy claras y precisamente por ese motivo decide, a veces, no hacer lo que la mayoría. El camino fácil es hacer lo que hace todo el mundo sin preguntar ni cuestionar nada. Pararse a pensar y tomar decisiones cuesta mucho trabajo y tiempo.

 

“Trata de ser lo que tú eres y no lo que los otros quieren que tú seas.
Ser uno mismo es sagrado y bello.”
“No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es.
Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos.”
“Una estrella brilla sin importarle la opacidad de los planetas.”
“Para poder hay que ser uno y no ser otro, no luchar contra uno mismo porque ello te producirá una gran neurosis de fracaso.”
“Respetaremos siempre lo que somos sin sentirnos culpables, sin permitir que nadie intente imponernos conductas o ideales que no sean los nuestros.”
Alejandro Jodorowsky

 

Cuando alguien me pregunta por qué no llevamos a nustros hijos al cole yo les diría y tu por qué no los educas en casa. Nadie da explicaciones de por qué no se los quedan en casa o por qué han preferido llevarlos al cole. Muchos ni se lo han planteado jamás. La inercia les hace hacer lo que ven en los demás sin ni siquiera pensar en que otras opciones son posibles. Entonces, ¿cómo es que les parece mal?. Si uno elige, entonces sabe que hay más de una opción por lo tanto puede respetar las otras pero sino se elige es que uno no toma decisiones. Simplemente sigui al rebaño ciegamente. Hay quienes llevan sus hijos al cole y querrían desescolarizarlos. Hay quienes han tenido muchos dolores de cabeza antes de decidirse por una u otra opción. Hay quienes no quieren delegar la educación ni la salud de sus hijos a terceros, hay quienes prefieren no matar animales para comer, hay quienes practican la medicina natural, hay quienes dan de mamar hasta que les apetece, hay quienes duermen con sus hijos hasta que ellos deciden tener su propio espacio, hay quienes no quieren meter mercurio, aluminio… en el cuerpo de sus hijos (vacunar), hay quienes les gusta ir descalzos, hay quienes prefieren comer alimentos sin colorantes, ni pesticidas, ni conservantes…(ecológicos), hay quienes prefieren entender y/o averiguar qué le ocurre al niño y por qué hace lo que hace antes que castigar y/o amenazar, hay quienes saben y quieren ver las necesidades autenticas de un niño detrás de un comportamiento, hay quienes saben que no somos lo que hacemos o decimos (una cosa es lo que uno ES y otra, muy distinta, lo que uno hace o dice), hay quienes viven sin tele, sin luz, sin demasiadas posesiones, hay quienes viven en la ciudad, en el campo…, hay quienes tienen 15 hijos, hay quienes no quieren ni uno… y un largo e.t.c. Nada es mejor ni peor. Yo hablo, aquí, de la gente que rechaza, juzga… simplemente por falta de información (ignorancia). Y la cual no elige la vida que quiere vivir sino que sigue la corriente. No cometamos el peor error que puede cometer un ser humano: no ser feliz.
De hecho la sociedad esta montada para que unos pocos manden y tomen decisiones por todos. En nuestras manos esta el quedarnos quietos y callados o protestar y reivindicar lo que es nuestro.

 

Razonar y pensar tiene su precio: hay que tomar las riendas de nuestra vida y tomar decisiones. Ya no vale lo de… es que todo el mundo lo hace así o ¿qué diran los demás?, ¿qué pensará mi madre, padre, amigos…?

 

Aquí una prueba del mundo animal y la naturaleza. Por diferentes que seamos hay cabida para todos si nos respetamos los unos a los otros.

 

Como dijo Mahatma Gandi: “Se tu el cambio que quieres ver en el mundo“.

 

Para terminar, todo y que haya sido crítica hoy (no suelo serlo mucho), quisiera añadir que nadie es culpable de nada por no poder o no saber hacer las cosas mejor. Aquí quiero hacer mención a los que sí queremos cambiar y mejorar. Yo estoy en este camino e intento cada día de mi vida hacer las cosas lo mejor que en ese día puedo. Lo que me movió a escribir esto es que quisiera un mundo mejor para nuestros hijos y tengo la esperanza ( ¿sabéis un secreto? tengo la certeza de que así sera) de que ellos (tanto mis hijos como los vuestros) van a mover cosas en un futuro no muy lejano si les permitimos SER. No quiero que tengan trastornos del sueño ni de alimentación, ni la necesidad de mandar a otros para sentirse superiores, ni necesidad de menospreciar a otros para sentirse mejor, ni que tengan que buscar siempre la aprobación de otros antes de decir o hacer algo…
En resumen, no quiero que tengan que desplazar necesidades autenticas no satisfachas ni buscar sustitutos (alchol, tabaco, comer dulces, comprar y consumir compulsivamente, tomar drogas, ser violentos…) por el amor ( el amor no es sólo lo que sentimos por ellos, también es lo que les hacemos, les decimos y como los tratamos) que no les dimos de pequeños que es cuando lo necesitan y legitimamente les toca…
¿Quieres conectar con quien realmente viniste a ser? ¿Quieres dar lo mejor de ti? Puedo ayudarte a conocerte mejor para poder amar más y mejor a los demás, especialmente a tus hijos. Sólo necesitas Sanar tu Herida Primaria: Más información aquí, click: Curso online SHP
Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística
Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
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