Cuando digo no enseñar a leer no me refiero a que el niño se las arregle solo. Lo que quiero decir es: no forzarlo, no enseñarle hasta que él/ella no muestre un interés genuino por querer hacerlo y nos pida ayuda para aprender a descifrar todos esos símbolos (esa es la señal – en su “plan” biológico – de que sus estructuras neuronales empiezan a estar preparadas para ese aprendizaje), si es que la necesita (conozco a niños que han aprendido a leer casi solos). Ya he mencionado con anterioridad que leer no es más que una herramienta para obtener información sobre algo que nos interesa. Primero tiene que haber el interés, la razón, la necesidad o el motivo por querer saber algo y luego ya iremos a buscar las herramientas necesarias. Es importante no forzar ese aprendizaje para no tener que perjudicar el desarrollo de ciertas estructuras neuronales en detrimento de otras. Esto esta excelentemente explicado en los libros de John Dewey, David Elkind, Jean Piaget, Gordon Rattray Taylor, Joseph Chilton Pearce… (algunos de ellos citados en los libros de Rebaca Wild).

¿Por qué enseñar a leer a partir de una cierta edad?, ¿Cómo sabemos cuál es el mejor momento para cada niño?, ¿Cómo podemos saber si la cabecita de nuestro hijo ya está lista para empezar a descodificar todos esos símbolos?, ¿Quién ha dicho que a los 3 años hay que saber reconocer X letras?, ¿Por qué todos los niños deberían saber leer antes de los 7 años? Las escuelas, los profesionales… no saben cómo se desarrolla un niño de una forma completamente natural (según su plan biológico) por que nunca (creo yo) han visto o conocido a uno criado de ese modo. Además, hay muy pocos adultos entre nosotros a los cuales nos hayan dejado seguir ese ritmo natural (casi ninguno diría yo). Hoy en día tampoco hay (casi) niños a los cuales se les deje ser como realmente son, siempre nos basamos en lo que otros adultos han decidido o han conseguido hacer con ellos forzando o imponiendo conocimientos. Si un método demostró servir para que los niños sepan X a la edad de X entonces es que quizás también lo puedan usar o modificar para que lo aprendan antes. La cuestión es siempre buscar la forma en que hagan lo que nosotros (los adultos) decidimos que es mejor para ellos y cuando pensamos que es el momento idóneo y adecuado. Esta manía de pensar y creernos de que cuanto más conocimiento y más pronto se adquiera mejor va contra toda naturaleza. Esto agota el pequeño cerebro del niño. ¿En que le beneficia a él/ella saber algo (en este caso leer) ahora si como consecuencia sacrifica lo que realmente debería estar haciendo y/o aprendiendo?. Decidiendo siempre nosotros qué y cuándo enseñarles también les estamos enseñando que no pueden confiar en ellos mismos ya que somos nosotros los que sabemos que les conviene o no y cuando aunque muchas veces sea ir en contra de lo que ellos necesitan. De este modo no pueden amar aprender por que no les damos tiempo. Siempre nos anticipamos, nos adelantamos… ¿Y esa curiosidad innata?, ¿y ese amor por saberlo todo?, ¿por qué es mejor saber leer a los 6 y no a los 8, 9 o 10?, ¿Por qué se escandaliza la gente cuando un niño de 9 años todavía no lee fluidamente solo? Hay quienes dicen que ese niño ha perdido 3 años. 3 años, ¿de qué? . Comparamos, eso es lo que pasa. Comparamos lo que nuestros hijos saben con lo que sabe un niño escolarizado de su misma edad. Es casi inevitable hacerlo, ¿verdad?. Mientras nuestros hijos vayan más o menos al mismo ritmo que los escolarizados todo marcha bien. Pues, no! Ellos no van al cole, entonces ¿por qué traer el cole a casa? Supongo que tenemos miedos, perjuicios… Y si los dejásemos a todos ser, aprender, preguntar, pedir… ¿Qué sucedería? Y si las escuelas no existieran. Y si no tuviéramos esos miedos y si nadie nos pudiera decir nada ni hacer nada al respecto. Y si fuera la norma dejar a los niños ser.

Os voy a dar mi opinión y a contar mi experiencia personal sobre lo de perder años. Como muchos ya sabéis, antes de ser mamá yo me ganaba la vida dando clases de inglés. He trabajado con niños pequeñitos, con adolescentes y finalmente con adultos (fue la mejor experiencia de mi vida trabajar esos 5 últimos años con y por gente que querían de verdad aprender un idioma y donde yo podía decidir qué y qué no enseñar y cómo – aprendí tanto con todos ellos – esos años me han ayudado mucho ahora que no llevamos a nuestros hijos al cole. Ahora se mucho mejor que es lo que no quiero para mis hijos). Trabajando con niños y adolescentes no podía ser yo misma ni decidir nada. Todo el guión estaba ya escrito sólo me quedaba hacer el mejor decorado posible y no siempre lo conseguía.

Muchas mamás querían que sus hijos empezaran a estudiar inglés de bien pequeñitos por eso los llevaban a academias de idiomas con tan solo 3 o 4 añitos. Supongo que pensarían que aprenderían más y antes que los que empezaban con 6, 8 o 10 años. ¿Qué solía pasar? Pues que los niños que habían empezado con 3 años ahora tenían 10 y compartían clase con niños de su misma edad pero que sólo llevaban uno o dos años con clases de inglés. Las mamás de los que habían empezado con 3 años parecían no entender por qué sus hijos sabían lo mismo o incluso menos inglés que los otros que llevaban mucho menos tiempo. No tan sólo no sabían más inglés que sus compañeros sino que estaban más cansados y mucho menos motivados al llevar tantos años haciendo algo que no querían o no habían pedido. En resumen, los que sólo llevaban 2 años estudiando/aprendiendo inglés no habían perdido 5 años sino que los habían ganado haciendo otras cosas. Como todos sabemos nuestro cerebro tiene dos partes (por decirlo de una forma coloquial). Yo no soy ninguna experta. Sólo me limito a explicar en mis propias palabras lo que he leído y aprendido de muchos expertos. En el hemisferio derecho es donde se almacena todo lo relacionado con la creatividad, nuestras habilidades artísticas, la imaginación… y en el hemisferio izquierda es donde guardamos todo lo académico, racional, números… Desde los 0 a los 6 años es cuando el cerebro derecho esta más impermeable (cuando va formando todas sus estructuras neuronales) pasados esos años ya se han creado todas esas estructuras y con lo adquirido hasta ese momento seguimos el resto de nuestra vida. En cambio el cerebro izquierdo nunca termina, del todo, de formar esas estructuras neuronales. Se van modificando, adaptando… Dicho de otro modo, que tenemos toda la vida para aprender todo lo académico y sólo los primeros 6/7 años de vida para todo lo demás. Si malgastamos esos primeros 7 años en introducir conceptos académicos en las cabecitas de nuestros niños perderemos algo muy valioso e irrecuperable. Nuestra parte emocional también puede quedar resentida y la capacidad de saber dar soluciones y respuestas creativas a nuestros problemas es algo que no valoramos y en cambio es una de las mejores herramientas que podemos tener para el resto de nuestras vidas. ¿Por qué será que la mayoría de nosotros (los adultos) no tenemos casi habilidades artísticas? Y los que las tienen, normalmente, no fueron los más brillantes en la escuela. Tienen toda la vida. No les vendrá ahora de 2 o 3 años. Somos nosotros los que tenemos (casi siempre) prisa.

Dicho esto también quisiera comentar que en Finlandia no se les enseñan las vocales a los niños que van al cole hasta la edad de 7 años. Todo y empezar “tan tarde” tienen los índices de lectura juvenil más altos de Europa. ¿Por que será? Quizás por qué les han dejado usar sus mentes y cabecitas durante más tiempo para jugar, imaginar, crear… sin tener que llenarlas aún con cosas innecesarias para ellos. El cerebro se va desarrollando igual que lo hace el cuerpo, y no todos los cuerpos se desarrollan al mismo ritmo. El cerebro de un recién nacido es una cuarta parte del tamaño de un adulto. ¿Qué es lo que realmente necesitarían saber ahora que no sepan ya? Pensémoslo bien. Todo lo que realmente necesitan hoy, ya lo saben.

Conclusión: para llenar un armario con algo nuevo primero hay que vaciarlo (desprenderse, deshacerse… de todo lo viejo). Con esto me refiero a nosotros, los papás y mamás. Estamos llenos de viejos hábitos, viejos pensamientos, viejas formas de hacer…

En este video nuestra hija nos explica cómo ha aprendido a leer y escribir de una forma muy autónoma.

Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística

Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
Unschooling: (aprendizaje autónomo)
Ex-profesora de inglés

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