Unschooling es aprendizaje natural o autónomo. Nadie dirige al niño desde fuera para introducirle conceptos académicos en su cabecita a no ser que sea él mismo quién muestre interés por algo en concreto o lo necesite. Los niños no son recipientes vacíos los cuales hay que llenar. Solemos pensar que para aprender tiene que haber alguien que enseñe. Querer enseñar algo a alguien no es suficiente para que esa persona lo aprenda. Con suerte lo podrá memorizar o recitar. Para poder aprender de verdad algo y poder interiorizarlo, comprenderlo y no olvidarlo nos hace falta pasión, interés, motivación intrínseca, curiosidad o necesidad. El verdadero motor del aprendizaje es la curiosidad y la motivación intrínseca y no el hecho de que alguien decida qué se debe aprende, cuándo y a qué ritmo. Ayudar a aprender no es lo mismo que querer enseñar. El que quiere, desea o necesita aprender es el protagonista en este caso y no el que pretende enseñar. Unschooling es respetar los procesos naturales de aprendizaje de los niños y sobre todo su ritmo intelectual y emocional. Un ejemplo de aprendizaje natural o autónomo sería la forma en que aprenden a hablar su lengua materna. Los niños absorben el modo en que su madre y demás adultos utilizan dicha lengua. Estando expuestos a ella es como la aprenden, por inmersión, no por que nadie se la esté enseñando. Hablar es la herramienta que utilizan para poder comunicarse y obtener lo que quieren o necesitan. Antes de poder hablar utilizaban el llanto, los gestos, el lenguaje corporal y ciertos sonidos. Cuando aprenden a hablar no están pensando: “voy a practicar un poco más a ver si mañana me sale mejor”. Hablar es la herramienta que el niño necesita para comunicarse con las demás personas.

Las asignaturas que se enseñan en las escuelas no son más que herramientas las cuales algún día quizás necesitemos para obtener la información que queramos o nos interese. Si una persona en la vida real esta leyendo un libro o viendo una película ambientada en la Edad Media o en cualquier otra época y quiere saber más sobre esa gente y cómo vivía pues entonces leerá algo de historia. La historia nos sirve para dar respuesta a nuestras preguntas sobre qué ocurrió en un pasado o cómo era la gente de entonces. En la escuela se enseña al revés, primero dan las herramientas antes de que el niño/a tenga una razón o el deseo de utilizarlas.

Escribir es la herramienta que necesitamos para hablar sobre papel o sobre una pantalla. Primero hay que querer o necesitar decir algo y luego hay que tener a alguien a quien poder o querer decírselo. Sino escribir no tiene mucho sentido, ¿verdad? Aprender y querer aprender son inseparables. Aprender a escribir es cuestión de días, semanas, meses y aun que se tarde más se estará disfrutando aprendiendo por que el niño/a lo desea, lo pide, le interesa, quiere y le encanta ver como va progresando y viendo que cada día necesita menos la ayuda de mamá o papá. Aprender es el efecto secundario de tener motivación intrínseca, curiosidad, interés o necesidad. Enseñar a escribir a un niño antes de que muestre el menor interés por la escritura es también enseñarle que escribir es algo que debe hacer aun que no quiera, que es aburrido, difícil y pesado.

¿Qué necesidad hay de enseñar algo a un niño que aun no ha pedido, ni necesita, ni quiere, ni ha mostrado ningún interés si tarde o temprano va aprenderlo de igual modo en su momento y con mucho más interés?

Unschooling es confiar y saber esperar ya que ese momento llegará. Ellos saben mejor que nadie lo que necesitan aprender para conseguir lo que quieren saber y los padres y demás adultos deberíamos estar para darles, mostrarles, facilitarles y si es necesario enseñarles todas las herramientas necesarias para ese fin.

Leer es otra herramienta para obtener la información que deseamos. Todos esos signos-letras dicen algo y también llega el momento en que un niño quiere empezar a descifrarlos. Si esta rodeado de personas (tanto adultos como de otros niños) que leen y escriben y que le leen a él con entusiasmo, el niño, tarde o temprano, también querrá hacerlo del mismo modo que quiso hablar.

Las matemáticas también son otra herramienta muy útil para medir, comparar, añadir (sumar-multiplicar), repartir (dividir). Las mates vivenciales usando materiales concretos en vez de simplemente fichas siempre serán mucho más divertidas.
Simplemente viviendo conscientemente se aprenden montones de cosas. No hay un lugar especifico donde se aprende y otro donde se vive. Aprendemos viviendo y vivimos aprendiendo de todo lo que nos rodea aun que no nos demos cuenta de ello. No es posible no aprender. Dejemos que surja la necesidad o el interés y lo demás viene solo. ¿Cuantos recordamos como se hace una raíz cuadrada? Yo ahora mismo no sabría por donde empezar. Y de los que sí recordáis como se hace, ¿cuantos sabéis para que sirve? Yo sí sé para que sirve por que mi pareja me lo explicó hace un tiempo cuando un día le comenté que la raíz cuadrada, en mi opinión, no servía para mucho. Cual fue mi sorpresa al averiguar que sí me podía ser útil si algún día quería saber como calcular la distancia que hay de un valle hasta la cima de un monte, por ejemplo, o la pendiente de un edificio o rampa… Nadie me dijo eso cuando me hacían hacer esas aburridas e interminables hojas llenas de raíces cuadradas. Otra vez enseñando una herramienta antes de ni siquiera saber qué hacer con ella. No obstante aprobé aquel examen. Eso era lo importante y lo que contaba. No era importante si a mi me interesaban o si sabía qué hacer con todas aquellas raíces cuadradas.

Como dijo John Taylor Gatto: “Los niños no aprenden de la forma en que se enseña en las escuelas. No aprenden obedeciendo ordenes y respondiendo a preguntas si no que aprenden haciendo ellos las preguntas.” Las respuestas no son lo importante a mi entender. Lo importante es hacer las preguntas. Cualquier persona es capaz de buscar y encontrar una respuesta. Pero si no somos nosotros los que hacemos la pregunta poco nos interesará la respuesta por consiguiente por poco tiempo la recordaremos. Yo en el cole tenía la suerte de recordar y memorizar lo que me obligaban a aprender el tiempo suficiente como para poder responder lo que me pedían en los exámenes pero, a menos que me interesará mucho, lo olvidaba pronto. John Holt dijo: “Muy poco de lo que se enseña en las escuelas se aprende, muy poco de lo que se aprende se recuerda, y por último, muy poco de lo que se recuerda se usa”. La escuela pretende y quiere meter pedazos de información (datos) sobre el mundo en que vivimos dentro de las cabecitas de los niños. Cosa que no siempre logra. Unschooling es permitir que los niños elijan, cojan, pidan lo que necesitan y quieren saber sobre como funciona este mundo y la gente que en el vive.

La forma en que mejor funciona el Unschooling es mostrándoles el mundo tal y como es de verdad, no sólo una parte de el, llevándolos con nosotros, viviendo las experiencias en primera persona y no explicadas por terceros, haciendo cosas interesantes con ellos, yendo a sitios interesantes, intentar ser nosotros personas interesantes, conociendo a personas, también, interesantes… ver que hay muchas formas de vivir una misma vida, conocer a gente que vive, come, piensa, viste, habla, educa, enseña, cría… de una forma totalmente diferente a la nuestra, aceptar que esas diferencias existen y darles la libertad para que puedan ver todo lo que a uno le puede llegar a interesar.

En definitiva, permitirles llegar a ser quienes han venido a ser.

¿Cómo sé que aprenderán todo lo que necesitaran en un futuro?

Si pensamos que lo que aprendemos y su utilidad no van de la mano, entonces esa preocupación es legítima.

La escuela nos hace tener la impresión de que hay muchos conocimientos desconectados de su utilidad. Se enseñan las cosas fuera de contexto. No viviendo la vida si no fuera de ella. Parece que sólo se puede aprender mates haciendo problemas sobre papel. Los cuales no nos sirven para nada ya que no teníamos ninguna inquietud, necesidad ni interés por saber el resultado. Los hicimos por que nos los mandaron. Debíamos hacerlos. Su utilidad no es visible de esta forma. No nos son útiles. También parece que la única manera de aprender historia es empezando por el principio hasta el día de hoy.
Si vivimos como si la escuela no existiera, iremos aprendiendo mucho de todo aquello en lo que realmente estamos interesados. Si un día quieren ser veterinarios, escritores, agricultores, cantantes, bailarines, nadadores, biólogos, artistas, carpinteros, arquitectos, cocineros, malabaristas, doctores… ya aprenderán lo que les haga falta con tal de llegar a hacer y ser la persona que desan ser. Estarán preparados para entender y saber que para ser arquitecto hay que estudiar y saber mucho de números. Lo harán y buscarán la forma de conseguir aprender eso que necesitan. ¿Cómo podemos saber hoy lo que realmente van a necesitar dentro de 5, 10 o 15 años? La información va cambiando de año en año. Mucho de lo que yo estudié en la escuela ya no lo dan o lo explican de otro modo. En 5 años seguro habrán muchas más carreras universitarias en donde poder escoger. Y si no necesita ir nunca al instituto o a la universidad por que monta su propio negocio, o se hace músico, tenista, atleta, carpintero, albañil, pintor, informático, escultor, voluntario de una ONG, vive en el monte de una forma auto-suficiente (poco de lo que se aprende en la escuela le serviría para eso), político, modelo, comerciante, coach, profesor de yoga o de taichi, empresario, limpiador, diseñador, monitor de aerobic, taxista, portero, DJ, profesor (yo fui profesora de inglés durante 15 años sin haber ido nunca a la universidad más que para hacer exámenes por libre). La lista de profesiones que no necesitan de titulación académica podría seguir. Otra opción podría ser “The Open University”. Sólo se necesita tener 16 años (en casos excepcionales hasta 12) y hacer un examen de ingreso para la carrera que se desee. No piden nada más. Según la carrera, los conocimientos para el examen de ingreso serán distintos, lógicamente. Cualquiera que este interesado en estudiar una carrera podrá prepararse para ese examen. Conozco a adolescentes y adultos que con 6 meses o 1 año han podido tener los conocimientos necesarios para ingresar.

Cuando se aprende viviendo la vida día a día satisfaciendo las necesidades del ahora las asignaturas no serán más que herramientas que escogeremos y usaremos cuando las necesitemos. Para aprender cómo funcionan hay que usarlas.
No hay ninguna razón para no usar la ciencia cuando hay tantas cosas maravillosas en este mundo y un niño esta tan lleno de curiosidad. No se parecerá a la ciencia que se hace en la escuela, pero será ciencia de verdad, observando, preguntando, teorizando cuál podría ser la causa. Por qué no íbamos a usar la historia si el pasado esta lleno de personajes, lugares y eventos interesantes.

NOTA: Pinchando aquí podéis escucharme hablar sobre aprendizaje autónomo (unschooling) y nuestra experiencia personal.

Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística

Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
Unschooling: (aprendizaje autónomo)
Ex-profesora de inglés

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