Por Yvonne Laborda.
Autora del libro: DAR VOZ AL NIÑO.

 

Respetar, acompañar, complacer, escuchar, guiar, proteger, sentir y dar voz a nuestros hijos es AMARLOS. Amarlos de verdad, como realmente necesitan ser amados… Todo está dentro de nosotras. Ya lo sabemos todo pero está dormido (anestesiado) y en ocasiones necesitaremos de un otro (en este caso yo) que le ponga palabras a todo aquello que ya sentimos e intuimos en nuestras entrañas.

Cuando tienes DUDAS es porque dentro de ti ya tienes la CERTEZA de cómo deberían ser las cosas pero lo que recibes de fuera te confunde. Si dudas es que hay VERDAD y CERTEZA dentro de tu corazón, sino simplemente “obedecerías” ciegamente. Dejaste de confiar en tu registro interno hace mucho tiempo…

Necesitamos que alguien “nos de permiso” para permitir que nuestros hijos no se acaben el plato de comida, para poder permitirles dormir con pañal hasta que lo necesite, para poder levantarse de la mesa 3 veces mientras comen, poder meterlos en nuestra cama, darles el pecho hasta los 5 años, no llevarlos al cole, hablarles con respeto sin gritos ni castigos, llevarlos en brazos con 3 años, darles voz cuando otro adulto no es respetuoso con ellos…

No necesitas el permiso de nadie para AMAR a tus hijos según el rol biológico… ÁMALOS, mímalos, respétalos, escúchalos… TODO lo que puedas y más… ¿A quien le puede hacer daño el AMOR?

Te invito (durante una semana) a cuestionarte cada actitud que tengas con tus hijos.

-Cuando sientas necesidad de limitarles te propongo  que les expliques y les informes.

-Cuando sientas la necesidad de controlarles te preguntes si no sería mejor expresarles qué te pasa a ti y qué necesitas tu de ellos.

-Cuando sientas la necesidad de amenazar o castigar o gritar… pregúntate: ¿Esto que voy a hacer ahora mejorará nuestro vínculo afectivo o nos desconectará?

-Cuando sientas la necesidad de quitale la tablet a tu hijo… piensa en todas las opciones que puedes ofrecerle: Jugar con él a un juego de mesa, llevarle al parque, llamar a un amigo suyo, sentarte a su lado y compartir con él lo que le interesa tanto, cocinar su cena favorita juntos, leerle un cuento largo por capitulos, hacer una manualidad juntos, salir en bici juntos…

¿Cuando fue la última vez que pasastes 1 hora a solas con tu hijo simplemente estando con él, sin teléfono, ni tareas de la casa, simplemente por y para él?

Si te cuesta recordarlo, corre!!!!!!!!!!!!! Deja de leerme y ves con tu hijo ahora mismo. Tu y yo podemos seguir mañana.

Te abrazo y te deseo un feliz día.

 

Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística
Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
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