Sanar la Herida Primaria (SHP) para llegar a ser la madre o padre que tus hijos necesitan.

NOTA: Este el tercer artículo de una serie de 5 en donde hablaré sobre la importancia de nuestra actitud en la futura sexualidad de nuestros hijos. También nos ayudará a comprender mejor la nuestra.

Aquí tienes el primero y el segundo en breve los demás:

 

El control de esfínteres no es algo que se pueda enseñar. Es algo que llega, que ocurre cuando los niños tienen la madurez emocional y neurológica necesaria para ello.

Solemos sacar a los niños de su ritmo biológico en muchas ocasiones. Pretendemos Controlar:

  • Sus horas de sueño
  • Su necesidad motriz
  • Sus emociones
  • Sus necesidades
  • Su carácter
  • Su personalidad
  • Sus gustos y opiniones
  • Sus intereses y decisiones
  • Su rapidez o su lentitud
  • Sus momentos de juego
  • Su aprendizaje
  • Su tono de voz
  • Su hambre o su saciedad
  • Incluso, sus esfínteres

En muchas ocasiones somos los adultos quienes decidimos cuando hay que sacar el pañal de día o de noche.

Lamentablemente, en España, en casi todos los colegios se les exige-obliga-fuerza a los niños a dejar de usar los pañales en el año escolar que cumplen los 3 años, sean de principio o de finales de año. No se tiene en cuenta ese importante detalle. Estén o no preparados deben acudir a la escuela sin pañal.

Siento ser tan directa esta vez, pero me parece un hecho increíblemente irrespetuoso para un niño tan pequeño. Esta actitud de tontos adultos nos confirma la desconexión que aún tenemos, hoy en día, con las necesidades y ritmos biológicos de los niños.

El cuerpo del niño NUNCA se equivoca, sus necesidades, su sentir y su ritmo son legítimos y correctos. Los niños no están equivocados. Es la interpretación, la percepción y el juicio de los adultos lo que debería cambiar y no el SENTIR del niño. Juzgamos sus necesidades y sus ritmos porque los nuestros también fueron interpretados desde la mirada adulta. No sabemos lo que es haber sido respetado. Seguimos pensando que el adulto manda, decide y sabe más y mejor qué le conviene y que necesita el niño.

Algo tan natural y sencillo como saber esperar y respetar sus ritmos, se convierte, en muchas ocasiones, en un grave problema que llevará sus consecuencias en un futuro. Esa falta de empatía hacia el niño también nos confirma la falta de mirada, de respeto y amor que muchos adultos hemos sufrido siendo niños. Se sigue perpetuando la misma cadena.

Lamentablemente, hay una gran conexión entre esta falta de respeto con su cuerpo y la represión sexual. Forzar esos ritmos biológicos no es nada favorable, sexualmente hablando. Ya sabemos que la represión sexual empieza con:

  • La represión del instinto de succión.
  • La represión de contacto materno.
  • La represión sensorial bucal.
  • La represión de las emociones.
  • Forzar un control de esfínteres.
  • La represión de esfínteres (no poder ir al baño cuando hay necesidad. Tener que aguantar).

El control de esfínteres diurno no es lo mismo que el nocturno. Se requieren de diferentes conexiones neuronales. Muchos niños están preparados para dejar el pañal de día entre los 2 y los 5 años. No obstante, muchos necesitarán llevarlo unos cuantos años más de noche.

Solemos forzar a los niños para que crezcan más rápido de lo que sus cuerpos pueden y de lo que la naturaleza programó y diseñó.

Los niños siempre se compartan acorde a su naturaleza, nos guste o no, les respetemos o no, estemos o no de acuerdo con esos ritmos. Si forzamos u obligamos a reprimir lo veremos manifestado en su conducta y nos pensaremos que el niño tiene un problema. No vemos ni sentimos que los niños no tienen ningún problema siendo como son. El problema es que queremos y necesitamos que sean de otro modo, que crezcan a otro ritmo, que necesiten menos de nosotras, en definitiva, pensamos que los niños están equivocados y que nosotras sabemos más y mejor qué les conviene.

Repito, los niños no están equivocados en sus necesidades, ni en sus ritmos. Simplemente no coinciden con lo que los adultos esperamos y queremos. ¿No sería más lógico respetarles y acompañarles que querer cambiarles, forzarles, corregirles y posteriormente sufrir las consecuencias?

Deberíamos adaptarnos a los ritmos y necesidades de los niños y no al revés. Los niños siempre actúan de una forma natural. El entorno y el trato que reciben, en muchas ocasiones, es anti-natural y va muy en contra de su biología. Repito, el problema no está en ellos, sino en nosotros. El día que podamos tomar conciencia de ello, dejaremos te tener tantos conflictos los unos con los otros.

Los niños luchan contra su biología para adaptarse a una cultura frenética, rápida y en la que sus necesidades más básicas no son respetadas, ni tenidas en cuenta, ni tan siquiera validadas. En realidad ellos son los únicos que están conectados con su verdadera naturaleza, con su verdadero SER y con su biología. ¿Por qué nos empeñamos tanto en desconectarlos? El comportamiento de un niño nos confirmará si estamos actuando a favor o en contra de su biología.

No solemos tener en cuenta el verdadero diseño humano. Se nos olvida que el niño se forma en el vientre materno sin nuestra intervención. Todo ocurre según el diseño. Nadie dirige al niño, él crece perfectamente sin nuestra intervención. El ser humano es un milagro y seguimos pensando que los niños necesitan ser controlados y dirigidos en casi todos sus ritmos. Precisamente, esa creencia impide que puedan llegar a ser quienes vinieron a ser. En el vientre materno lo tuvieron todo a su favor y fuera de él también podría ser así en la medida de lo posible.

Cuando estaban dentro nuestro confiábamos en la naturaleza humana, ¿verdad? Te invito a seguir confiando…

También comentar que los niños deberían tener la libertad de poder ir al baño cada vez que su cuerpo lo necesite. Tener que retener los esfínteres es dañino para su cuerpo y para su futura sexualidad. También puede provocar daños emocionales y digestivos a largo plazo. En muchas escuelas no se les permite ir al baño cuando su cuerpo lo necesita y deben aguantarse las ganas. Eso es anti-natural y se podría considerar maltrato.

El control de esfínteres no se puede enseñar, un niño controla sus esfínteres cuando su cuerpo y su cerebro están preparados física y neurológicamente para ello. Adelantar ese proceso sólo nos puede traer complicaciones. ¿Qué nos impide acompañarles con más respeto y amor?

Te invito a compartir este artículo para poder crear más conciencia hacia el alma infantil.

NOTA: Si tu hijo está escolarizado y no se le respeta su ritmo te invito a que le des voz y pidas a sus maestras que no le fuercen y le permitan llevar pañal hasta que esté preparado. Puedes incluso imprimir este artículo y compartirlo con más mamas o los responsables de tu centro.

 

 

Yvonne Laborda
Terapeuta Humanista-Holística

Escritora y conferencista motivacional
Crianza Consciente
Educación Emocional
Unschooling: (aprendizaje autónomo)
Ex-profesora de inglés

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