Del blog de Pam Sorooshian: “Learning Happens”. (Lo he traducido al final del texto en inglés. La negreta son aportaciones mías personales).

I do not refer to unschooling as “child-led learning” and I encourage others not to use that term because I think overuse of it has led to some pretty serious misunderstanding of what unschooling is really like.

The term, “child-led learning,” does emphasize something very important – that the child is the learner! I couldn’t agree more. However, it also disregards the significant role played by the parent in helping and supporting and, yes, quite often taking the lead, in the investigation and exploration of the world that is unschooling.

On an unschooling email list, someone once asked if it was “okay” as an unschooler to ask if her child wanted her to read to him. She expressed concern that that was being overly leading – that she should wait for him to ask her, if he was interested. In other words, she thought unschooling should be entirely “child led.”

Questions like this concern me because it is such a distortion and extreme position and far removed from the reality of the unschooling life that my family has lived.

Unschooling is more like a dance between partners who are so perfectly in synch with each other that it is hard to tell who is leading. The partners are sensitive to each others’ little indications, little movements, slight shifts and they respond. Sometimes one leads and sometimes the other.

Asking a child if he wants you to read to him should not be thought about as any different than asking if he wants to go outside and play pirates or help you bake a cake or wash the dog or play a game.

Unschooling IS very very often comprised of asking if the kids want to do something. That is a HUGE part of unschooling. (Caps for emphasis.)

Unschooling is also strewing – bringing ideas, objects, experiences, opportunities of all kinds into their lives. We don’t force them. We don’t force them. But we certainly offer. And we often recommend, too. And once in a while we say, “I think you should….”.

Unschooling is not child-led learning. Neither is it parent or teacher-led. It is child- focused. It is child-considered. It is child-supporting.

When someone asks if it is okay to ask if their kids want to read with them, I am really worried that they are taking a far far too hands-off approach – a wait-and-see approach – sitting back and waiting for the kids to come up with ideas of what they want to do. Unschooling parents are very involved in offering the world to their child. There is an art to knowing when to back off and when to step up and be actively involved, but even when kids are busily pursuing an interest on their own, unschooling parents are paying attention and readying themselves to offer enhancements or extensions or alternatives, etc.

Calling it “child-led learning” gives the wrong impression. It leads to people thinking unschooling means waiting for a child to tell the parent, “I want to do math.” That’s not at all how it works.

TRADUCCIÓN (Lo he traducido en cursiva y la negreta son aportaciones mías personales).

Unschooling no es “Child-led-learning”.

No me refiero al unschooling como “aprendizaje-dirigido-por-el-niño” y aconsejaría no usar ese término ya que ha llevado a serios malentendidos sobre lo que unschooling realmente es.

 

El termino, “Child-led learning”, enfatiza algo muy importante – que el niño es quien aprende! No puedo estar más de acuerdo (y yo también, él es quien aprende y decide qué aprender y cuando). Sin embargo, hace caso omiso al rol significativo del padre/madre en ayudar y atender y, sí, a veces tomar el liderazgo, de la investigación y exploración del mundo que es el unschooling. (Los padres tienen un rol muy activo, son facilitadores de información y experiencias. Los niños son quienes deciden qué coger y cuando y qué dejar).

 

En un foro sobre unschooling, alguien preguntó si estaba “bien” como unschooler preguntarle a su hijo si quería que le leyera un libro. Ella expresó su preocupación sobre el hecho de que aquello podía ser llevar la iniciativa – que quizás debería esperar a que el niño se lo pidiera si es que tenía interés. En otras palabras, ella pensó que el unschooling debería ser completamente “dirigido-por-el-niño”. (Yo me pregunto qué puede ver de malo una mamá en ofrecerle a su hijo un libro o preguntarle si le apetece que le lea mientras el niño tenga la total libertad de decir sí o no gracias).

Preguntas como esa me preocupan por que son una distorsión y una postura extrema y muy lejana de la realidad de la vida como unschoolers que mi familia ha vivido. (Las hijas de Pam ya son adultas).

 

Unschooling es más como un baile entre compañeros los cuales están en tan perfecta sincronía el uno con el otro que se hace difícil saber quien lidera (quien lleva a quien). Los compañeros se percatan de cada pequeña indicación, de los pequeños movimientos, de ligeros giros, cambios y entonces responden. A veces uno lidera y a veces el otro. (Yo añadiría que el “kid” de la cuestión está en que no haya rechazo por parte de nadie).

 

Preguntarle a un niño si quiere que le leamos un libro no debería ser distinto de preguntarle si quiere salir a fuera a jugar a piratas o ayudarnos a hacer un pastel o lavar el perro o jugar a algún otro juego. (O si quiere un zumo de limón recién exprimido… ¿o es que, también, tenemos que esperar a que nos lo pida?).

 

Unschooling tiene mucho que ver con preguntar a los niños si quieren hacer algo (ellos deciden si hacerlo o no). Esa es una parte IMPORTANTE del unschooling.

 

Unschooling, también, es traer ideas, objetos, experiencias, oportunidades de todo tipo a sus vidas. No les forzamos. Pero sí ofrecemos. Y a menudo recomendamos, también (aquí no estoy tan de acuerdo en dar mi opinión e influenciarles con lo que yo pienso, prefiero que decidan por sí mismos). Y muy de vez en cuando decimos, “Creo que deberías…” (Aquí, yo diría que, depende mucho de qué. Siempre y cuando no sea algo arbitrario. A mí personalmente me gusta mucho lo de: “expose but not impose” y lo de “inspire but not require”. Sería: exponer pero no imponer y inspirar pero no pedir/demandar).

 

Unschooling no es “aprendizaje-únicamente-dirigido-por-el-niño”. (El padre no dirige pero sí propone, muestra, sugiere…). Ni tampoco aprendizaje-dirigido-por-el-padre/profesor”. El foco de atención es el niño. Se tiene en cuenta al niño. Se apoya al niño. (El niño es el centro. Es muy difícil traducirlo y dar a entender lo que realmente se entiende en inglés). (Yo diría que ni el padre ni el niño son pasivos si no que interactúan entre sí. Él padre no está simplemente esperando a que el niño pregunté u ocurra algo si no que, también, de vez en cuando sugiere, pregunta, propone… y el niño siempre tiene la libertad de aceptar o no).

Cuando alguien pregunta si está bien preguntarles a sus hijos si quieren leer con ellos, yo estoy realmente preocupada de que ellos se lo tomen demasiado como un “hands-off”. (Como si se “lavasen las manos”. Si no pide no hago, si no dice no intuyo, si no pregunta no le interesa…). (Yo me pregunto: ¿Y cada vez que pide se le da? Hay padres/madres quienes no ofrecen,  ni preguntan para no “interferir” en la vida y aprendizaje de sus hijos. Para mi es una postura demasiado cómoda. Pero de verdad, ¿cada vez que SÍ piden, preguntan, quieren o necesitan algo se lo dan de inmediato? Sin excusas, ni pensando en si pueden o no, o si quieren hacerlo  o no, o si les apetece o no conducir, o salir de casa en ese momento… Si una mamá es muy casera y no le gusta salir de casa ni conducir, ni los animales… ¿Qué pasa cuando un hijo/a suyo quiere un perro, un gato… ir a la piscina, en bici, a la playa o visitar a un amigo que vive a más de una hora o simplemente cualquier cosa que a la madre o al padre no les apetezca? ¿Qué ocurre entonces? ¿Qué le dicen? Hacer sin que pidan es interferir y lo ven negativo. Y no hacer o dar cuando piden, ¿qué es?.

 

Decir que unschooling es “aprendizaje-dirigido-por-el-niño” da una impresión equivocada. Hace pensar a la gente que unschooling es esperar a que un día un niño diga a su padre o madre: “Quiero hacer mates”. Así no es, en absoluto, como funciona. (Un niño nunca podrá saber todo lo que está allí fuera en el mundo esperándole ni podemos pretender que lo sepa pero simplemente esperar a que lo descubra por sí solo sin nuestra interacción con el mundo me parece una postura demasiado cómoda). (A todos esos padres y madres que defienden esa postura de no intervenir nunca, no preguntar ni ofrecer nunca y de no actuar con ningún tipo de intencionalidad, yo les volvería a preguntar: ¿Cuándo sí preguntan, piden, quieren algo se lo dais sí o sí o solamente si os va bien, os apetece o tenéis ganas…? Es que yo creo que es muy fácil decir que uno no interviene por el bien de los niños pero con esa actitud podemos caer en la comodidad de no hacer por ellos lo que ellos esperan y necesitan de nosotros con el pretexto de que les dejamos libres. Hay una línea muy fina entre el atenderles y el desatenderles. Es tan fácil cruzarse de brazos y esperar. Y si no pasa nada, pues seguir esperando así hasta que pase algo o no). (Cuando digo ofrecer, proponer, exponer, mostrar… no me estoy refiriendo a aspectos académicos si no a ir a ver museos, exposiciones, ferias, librerías, bibliotecas, playas, montañas, amigos familiares… Como ya he comentado anteriormente: Mostrarles el mundo tal y como es para que ellos vean en todo lo que uno puede interesarse y luego dejarles hacer y escoger. Ellos son los que tienen la última palabra sobre qué quieren aprender, cuando y de qué manera).

Aquí el original:
http://learninghappens.wordpress.com/2011/09/24/unschooling-is-not-child-led-learning/

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