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Los 7 Principios de la Crianza Consciente

¿Tienes o has tenido alguna vez uno de esos sueños que parecen imposibles de hacerse realidad? 

 

El 23 de mayo (de 2019) se hará realidad uno de mis mayores sueños y deseo compartirlo contigo. Yo he tenido varios de estos sueños mágicos. Hoy deseo contarte esta bella e inspiradora historia de uno de mis mayores sueños: La publicación de la segunda edición de mi libro DAR VOZ AL NIÑO. Esta nueva edición saldrá a la venta en todas las librerías de España el próximo 23 de mayo (quizás ya haya salido cuando leas esto). 

 

Esta segunda edición totalmente revisada y mejorada saldrá bajo el sello de Grijalbo con Penguin Random House, una de las editoriales más potentes internacionales, por no decir la más importante. Esta editorial estaba buscando un autor que escribiera sobre «Parentalidad Consciente» pero que tuviera algo nuevo que aportar al mundo, con un factor diferenciador. No querían un libro más sobre crianza respetuosa. Necesitaban algo innovador, nuevo, distinto y sobre todo que aportará una nueva y distinta mirada. Y allí llegué yo, mi mensaje, ¡mi libro… Wow!!!!!!!!!!! Increíble, ¿verdad?

 

El día que me llamaron para confirmarme, explicarme y decirme que llevaban varios meses revisando mi obra y que finalmente habían decidido re-editarla con su sello, me emocioné tanto que me temblaba la voz y al colgar el teléfono no pude más que llorar de la emoción. Ese día había unos amigos en casa y les dije entre lágrimas mirando a mi pareja Andreu: 

 

«Uno de mis mayores sueños acaba de hacerse realidad». Me abrazaron y fue tan emotivo… «

 

Les expliqué lo que esto significaba para mí, para Yvonne, la niña-adolescente que siempre supo lo que deseaba y nunca se rindió. Es increíble ver lo que pasa cuando vivimos nuestra misión, pasión y propósito de vida. Ya sé que mucha gente ha escrito libros, pero para mí, el hecho de haberme atrevido a escribir para los demás después de tantos años de negarme esa necesidad y ver lo que pasó al acabo de los años, me confirma que cuando somos fieles a nuestro verdadero sentir y hacemos lo que verdaderamente hemos venido a hacer, todo el UNIVERSO conspira para que se haga realidad, como dijo Paolo Cohelo en su magnífico libro «El Alquimista». 

 

Yo solamente deseo que mi mensaje llegue lo más lejos posible y al mayor número de personas posible. Para mí el éxito, la fama o la popularidad no son importantes, de verdad de lo digo. Deseo dejar un legado, crear conciencia colectiva, mover emocionalmente a los adultos (especialmente madres y padres), ayudar a sanar nuestras infancias y sobre todo INSPIRAR. Para mí es vital y urgente inspirar. 

 

Inspirar no es enseñar, sino ayudar a otros a despertar y conectar con aquello que ya sabemos y tenemos dentro pero que hemos olvidado y sigue aún dormido. Inspirar no es simplemente compartir información, es mucho más que esto. Inspirar es ayudar a bajar al sentir y no estar tanto en lo mental y racional. Inspirar es crear un verdadero cambio de conciencia y de actitud. Inspirar es ayudar a tomar más y mejores decisiones. Inspirar es ayudar a tomar acción. Inspirar es ayudar a romper y cambiar creencias que nos limitan y nos impiden sentir y conectar, en este caso, con la vivencia real infantil de los niños, tanto de los niños que fuimos como de los que tenemos en nuestra vida. 

 

Había algo en mi interior que me impulsaba a escribir, hablar y compartir. Recuerdo que lo hice durante casi 4 años de forma totalmente altruista antes de re-inventarme y convertir mi pasión, misión y propósito de vida en mi profesión. Que sea yo quien haya escrito DAR VOZ AL NIÑO no es lo verdaderamente importante. Quizás no haya sido yo en realidad. A veces pienso y siento que el mensaje ya estaba allí y algo, alguien, una fuerza superior, Dios o el Universo me ha utilizado como canal para compartir este mensaje. Lo importante no es quién lo ha escrito, sino el mensaje en sí, el legado que quedará y el cambio que provocará. De hecho, mi libro (desde que salió la primara auto-edición en febrero del 2017) ya ha cambiado la vida de muchos niños y la de sus familias. He recibido miles de testimonios, correos y mensajes de agradecimiento por los cambios que ha generado en sus vidas. Muchos docentes, pedagogos, psicólogos, terapeutas, coaches y demás profesionales del mundo de la maternidad, crianza, educación, infancia, familia, terapia, homeschooling, unschooling y desarrollo personal me leen y comparten mi mensaje. Es maravilloso, es más que un sueño, es un milagro. Gracias, gracias, gracias por leerme y formar parte de todo esto.

 

No deseo que DAR VOZ AL NIÑO sea solamente un «best seller», sino también un «long seller», que se lea durante mucho tiempo de forma continuada y masivamente. Todos fuimos niños y adolescentes y todos compartimos nuestra vida con niños y adolescentes de una forma directa o indirecta. Deseo (desde lo más profundo de mi corazón) que siga siendo un libro referente en el mundo de la maternidad, crianza, educación y trato con los niños. Me encantaría que nuestros hijos lo lean cuando sean adultos aun sin necesitarlo para que sepan que un día sí fue necesario un libro como este. Deseo que DAR VOZ AL NIÑO se lea mucho estos próximos años para que luego deje de ser un libro necesario. Probablemente DAR VOZ AL NIÑO se leerá y estudiará en un futuro para saber que al fin hemos podido recuperar lo que un día sí fue necesario recordar, reconectar y despertar lo que todos ya sabíamos, pero habíamos olvidado. 

 

Te pido desde lo más profundo de mi corazón que me ayudes a llevar este mensaje al mayor número de personas posible. Si ya leíste la primera edición, te invito a releer esta edición renovada con nuevo contenido y ejercicios prácticos. Si eres madre o padre o decente utiliza el contenido del libro para mejorar tus relaciones personales y con los niños. Si eres profesional del mundo de la infancia o del desarrollo personal utiliza el contenido en tus charlas, sesiones, ponencias o formaciones. Solamente te pido que menciones la fuente y no te hagas tuyo algo que es de todos y le puse palabras en DAR VOZ AL NIÑO. Regala DAR VOZ AL NIÑO, compártelo con tu pareja, en la escuela de tus hijos si están escolarizados, regálaselo a la cuidadora o profesora de tus hijos, compártelo con tus amigas, cuñadas-os, vecinas-os o familiares varios, habla de él en tus redes sociales, haz fotos de algunos párrafos que te inspiren y compártelos en tus redes sociales, seguro ayudarán e inspiraran a alguien, mencióname cuando lo hagas (me encanta verlo), habla de mi libro con todo el mundo, hazte una foto con mi libro y compártela en tus redes sociales o házmela llegar, me hará muchísima ilusión. 

 

Si tienes algún contacto en un periódico, o programa de radio o de televisión, local o nacional de tu ciudad o país, me encantaría que me invitasen o me entrevistasen. Estaré más que encantada de compartir mi mensaje de forma totalmente altruista. Uno de mis mayores sueños también sería poder tener mi propio programa de radio o de televisión sobre la importancia y urgencia de DAR VOZ A LOS NIÑOS y cómo nuestras propias infancias han impedido y siguen impidiendo que podamos sentir emocionalmente a los niños. Hasta que no pongamos el foco en cómo estamos criando y educando a nuestros niños, no podremos tener una sociedad más amable, respetuosa y amorosa. Solo con respeto y amor podremos criar a seres humanos más amorosos y respetuosos. 

 

Gracias, gracias, gracias… 

 

Entre todos (en menos de una generación) podemos conseguir un mundo mejor, más respetuoso, amable y amoroso. Un mundo en donde todos los adultos o casi todos hayan tenido infancias felices. Un mundo libre de maltrato, libre de violencia, libre de bullying, libre de abusos, libre de agresividad, libre de la necesidad de poder, libre de la necesidad de controlar a los demás, libre de depresiones y de trastornos emocionales… Podemos ayudar, inspirar, motivar a más adultos a DAR VOZ A LOS NIÑOS… Todo empieza en la infancia del ser humano. Nuestras primeras experiencias en infancia y posteriormente en adolescencia nos marcarán el resto de nuestra vida, seamos o no consciente de ello. Mejor tomar conciencia cuanto antes, ¿no crees? ¿Qué deseas que tus hijos recuerden de su infancia? ¿Qué deseas que tus hijos cuenten sobre la relación que tuvieron contigo de niños? ¿Cómo te gustaría que fueran los padres de tus nietos? 

 

Mi mayor misión y propósito de vida es ayudar a crear una nueva conciencia para poder evitar que ningún niño más tenga que sufrir y padecer las consecuencias que muchos de nosotros tuvimos que vivir. Algún día os contaré toda la historia de cómo llegó mi libro a las oficinas de Penguin Random House. Es una maravillosa historia, rozando la magia y los milagros. Solo decirte que deseo dar las gracias, desde lo más profundo de mi corazón, a una madre muy especial para mí, Laia Polo y a mis dos editoras, Rosario e Irene. 

 

Resumiendo, mi libro ya había estado a la venta durante casi dos años y se habían vendido varios miles de ejemplares, llegando a ser «best seller» en Amazon. Analizaron y revisaron mi obra y les gustó, les llegó mi mensaje personal y diferenciador sobre la gran influencia que nuestra propia infancia tiene en los padres y madres (adultos) que devenimos. Encontraron lo que estaban buscando: Algo nuevo que aportará valor y esperanza al mundo. Mi mensaje es muy provocador, lo sé. Puede incomodar o crear resistencias a algunos adultos. Algunos dicen que mi mensaje es muy radical. Yo creo que decir la verdad en ocasiones duele. No todo el mundo está preparado para leerlo ya que requiere de un paseo por nuestra propia infancia y revisar muchas creencias limitantes y nuestra forma de ver, tratar, criar, educar, dar, sentir y amar a los niños. Lo que más me llena y emociona de toda esta historia es que una editorial de este calibre se haya interesado y haya apostado por mi mensaje. Wow… Algo maravilloso está pasando…  Mi obra va directa a la raíz de muchos de nuestros problemas emocionales, inseguridades, miedos, culpa y sobre todo hablo de QUÉ nos imposibilita SENTIR y DAR VOZ a los niños para poder llegar a SER los PADRES que ellos necesitan que seamos. He revisado toda la obra de principio a fin en esta segunda edición varias veces. Me he quedado hasta altas horas de la madrugada o he madrugado mucho añadiendo contenido de valor nuevo (unas 40 páginas) y para ayudar aún más a «bajar al sentir» todo el contenido y lograr verdaderos cambios y una gran transformación, he añadido ejercicios prácticos al final de cada capítulo. Deseo que la vida de quien lo lea mejoré y la de los niños de su vida con él o ella.

 

También necesito dar gracias a todas aquellas almas-seres que un buen día os atrevisteis a revisar vuestras propias infancias para comprenderlas y sanarlas para poder empezar a dar a vuestros hijos y demás niños todo aquello que muy probablemente no tuvisteis ni recibisteis. Dar lo que no se tuvo duele, y mucho. No obstante, dar lo que no se tuvo sana y permite dejar de perpetuar lo mismo. Dar lo que no tuvimos y amar más y mejor a los niños nos permitirá cortar la cadena transgeneracional en el aquí y el ahora para siempre. 

 

Dar a mis 3 hijos lo que yo no tuve de niña me sanó y por eso prometí compartirlo. 

 

Mi libro no habla de teorías, ni métodos, ni de modas. Se trata de simplemente SENTIR al niño y DARLE VOZ. Simplemente dejar de interpretar o juzgar sus necesidades legítimas. Se trata de simplemente conectar con la vivencia real infantil de cada niño (de los niños de nuestra vida y de los niños que fuimos). Validar y nombrar esa vivencia, ese sentir y esa necesidad aun cuando no podamos comprenderla o satisfacerla.

 

El propósito de mi libro es muy ambicioso ya que pretendo que ahorremos tiempo (varias generaciones) a la hora de recorrer el camino necesario para poder llegar a ser el padre o la madre que nuestros hijos necesitan. Para ello debemos comprender más y mejor a los niños; conectar con su verdadera alma infantil y de esta manera podremos ver el cambio que todos deseamos en el mundo. ¿Cómo puede cambiar toda una sociedad? Simplemente cambiando la forma cómo nos relacionamos y tratamos a los niños: teniendo relaciones más amorosas, respetuosas y pacíficas; permitiéndoles y ayudándoles a llegar a ser quienes han venido a ser; liberándoles de nuestros juicios, criticas, expectativas y necesidad de controlarlos.

 

Para mejorar la humanidad tenemos que empezar por casa, por los nuestros, por revisar cómo nos relacionamos los unos con los otros en nuestros ámbitos más pequeños y cercanos. Especialmente, observar cómo nos relacionamos con los niños, cómo los estamos criando y educando, qué valores y principios les estamos transmitiendo. El cambio colectivo y social siempre comienza con el cambio individual. Si cada adulto que trata con niños pequeños o adolescentes tuviera este mismo propósito, en tan solo una generación, estoy convencida, veríamos grandes cambios.

 

Llegar a escribir este libro fue uno de mis mayores retos, sueños y deseos hecho realidad. Auto-publicarlo en febrero del 2017 ya fue increíble. Llegar a convertirse en «best seller» en Amazon fue maravilloso. Que una de las distribuidoras más grande de España lo aceptará fue estupendo. Pero que viniera Penguin Random House a por él ha sido un milagro de los de verdad. Ya me habían contactado algunas editoriales más pequeñas, pero algo muy profundo dentro de mi ser me decía que no, que aún no era el momento. Estuve a punto de firmar contrato con un editor, pero finalmente pasó algo que me hizo sentir que tampoco era ese el momento, ni la persona. Siempre escucho mi sentir. Siempre escucho primero a mi corazón y luego utilizo mi cabeza para llevar a cabo lo que el corazón me dicta. Si no siento paz, coherencia y entusiasmo al tomar una decisión es la señal de que aún no debo tomarla. 

 

Un día le dije a mi pareja, medio en broma, medio en serio: 

 

«Cariño, ya vendrá uno de los «grandes» a por mi libro…, amor no sé decirte porqué, pero ahora no puedo tomar esta decisión y ceder mi obra» 

 

Wow… Y así fue. La vida es verdaderamente maravillosa, mágica, bella y estupenda. Y finalmente ocurrió el milagro, vino uno de los grandes, el más grande. 

 

Siempre he pensado que las personas, las experiencias, los libros, los cursos, las formaciones e incluso los editores y editoriales… nos llegan cuando estamos realmente preparados para recibirlos y es nuestro verdadero momento. La vida de una persona puede cambiar radicalmente con la lectura de un libro en el momento oportuno.

 

¿Te apetece que siga contándote la historia de mi libro? Siempre me gustó escribir, pero al ser disléxica y ser un fracaso escolar hasta los 14 años (según decían). Quizás el fracaso estaba en la escuela o los adultos que me acompañaban, ¿quién sabe? Casi todos los adultos en mi infancia (especialmente mi mamá) solo se fijaban en mis faltas de ortografía, en mi mala puntuación y no ponían atención en mi pasión por escribir, ni en mi mensaje, ni en mi pasión por comunicar, aprender, investigar, cuestionarlo todo, hacerme preguntas, buscar respuestas, compartir y ayudar a los demás. 

 

Llegué a creerme que yo no valía para hacer lo que verdaderamente vine a hacer: escribir, hablar, comunicar y ayudar… Mandé a la sombra (negué, silencié, ignoré y anestesié) mi verdadero don natural por comunicar, expresar, compartir, ayudar, analizar, cuestionar, preguntar, indagar, motivar, despertar, conectar, inspirar… Negué y dejé de confiar en mi verdadero SER esencial. 

 

No obstante, seguí escribiendo cada día de mi vida desde finales de los años 80 pero en “secreto”. Solo para mí. Tengo libretas y libretas llenas de mis palabras, poemas, escritos, historias, relatos, ideas, reflexiones, desahogos, penas, alegrías, respuestas, memorias…  Quizás algún día lo comparto todo, quien sabe… 

 

Escribía sobre mí, sobre amistades, cartas a mis padres que nunca leyeron pero que me ayudaron a comprender y sanar, poemas de amor y desamor, diarios personales, ideas locas y no tan locas, reflexiones personales profundas, llegué a escribir sobre cosas y sueños que deseaba conseguir o lograr en la vida y en algunos incluso ponía la fecha del año que deseaba lograrlo… Cuál fue mi GRAN sorpresa que algunos de estos sueños se fueron cumpliendo año tras año. En ocasiones revisaba mis notas, no me lo podía creer. Un sueño increíble, el de ser madre de 3 o 4 hijos se hizo realidad un año antes de la fecha que había puesto como tope para ser madre. Un día escribí que deseaba ser madre de mi primer hijo no más tarde de los 35 años y tener 3 o 4 hijos antes de los 40. Deseaba tanto ser madre y poder cortar la cadena transgeneracional de los Laborda Sans. Tuvimos a Ainara a mis 34, Urtzi a mis 35 y Naikari a mis 38. La historia de amor de Andreu y mía os la contaré también algún otro día. Fue más que mágico cómo y cuándo nos conocimos y cómo Ainara, Urtzi y Naikari esperaron el momento perfecto. Ufff… Casi estoy llorando… Me emociona tanto pensar en esto… 

 

Escribir y hablar fue y sigue siendo mi mayor “auto-terapia” y pasión. Escribiendo y hablando es la única manera que tengo y que sé de poder relacionarme con el mundo, compartir quien verdaderamente SOY y de darme y entregarme. Lo que mejor se me da de forma natural es escribir y hablar. Escribo a diario desde hace casi 40 años. Algún día crearé algo, un curso, programa, formación, taller… sobre cómo utilizar la escritura y la palabra para conectar con una misma y desde allí empezar a cambiar, mejorar, transformar y sanar nuestra vida. Escribir y hablar también me sanaron. Ninguna terapia, ni terapeuta me ayudó tanto como escribir y hablar. La palabra organiza la psique y desde allí viene todo lo demás. Por este motivo es por el cual en mis cursos online y mi formación profesional online comparto cuadernos de ejercicios, meditaciones y hay reuniones grupales de apoyo mutuo. Bajar al sentir viene de primero comprender y entender y desde allí podremos empezar a tomar conciencia con la ayuda de alguien que primero haya recorrido ese camino. En otra ocasión también os compartiré mi visión personal sobre las terapias, terapeutas, psicólogos y demás… No me confundas. Hay profesionales increíbles y maravillosos. Estos son quienes han sanado primero o conocen de primera mano aquello que pretenden ayudar a sanar en otros, aunque no lo hayan sanado ellos del todo. Lo conocen y saben de qué hablan. No es solo teoría e información aprendida de otros. Son quienes comparten su camino, su experiencia y todo su saber tanto profesional como personal. Lo que deseo expresar es que no todos los terapeutas y psicólogos que ejercen han sanado, o resuelto lo suyo antes de pretender ayudar a los demás, ni han recorrido el camino (o gran parte de él) que desean ayudar a otros a recorrer. 

 

Sigo con la historia de cómo empecé a escribir para los demás. No fue hasta que fui madre de nuestra primera hija, en 2005, que me invadió una necesidad “brutal” de compartir mi sentir, mi experiencia, mi saber, mis errores, mis aprendizajes, mis descubrimientos, mi mensaje y todo mi propio proceso de superación personal junto con todo mi recorrido como madre, profesional, profesora, terapeuta y mentora con el mundo. Ya no era suficiente escribir solamente para mí. No podía guardar todo esto. Lo consideraba demasiado importante como para no compartirlo con el mundo. Siempre he pensado que el saber y la información de valor es patrimonio de la humanidad. Yo he leído cientos de libros a lo largo de mi vida, creo que casi 400 y estoy profundamente agradecida a todas estas personas que han dado y compartido parte de su vida, tiempo y conocimiento con el mundo. Hay libros que me cambiaron la vida y más de una vez. Escribir para los demás es el acto más altruista que conozco junto con la ayuda activa. Especialmente NECESITABA hablar a las madres y DAR VOZ A LOS NIÑOS… No podía silenciar esa voz, me hervía por dentro, me quemaba.

 

Un buen día, a finales del 2011, me levanté una mañana, era pleno invierno y me dije a mi misma: 

 

“Tengo un mensaje, una misión y un propósito de vida. Yvonne, ha llegado el momento de escribir, no solamente para ti, sino también para los demás, para el mundo, para las madres…»

 

No te puedes imaginar lo contenta, feliz y eufórica que se puso mi niña-adolescente interior. Saltaba, reía, lloraba de la emoción y pude escucharla decirme: 

 

«Gracias Yvonne, gracias por escucharme, gracias por dejarme escribir todos estos años, aunque haya sido en secreto, gracias por no negarme del todo. Gracias por atreverte a presentarme al mundo, gracias por confiar en mí. Nadie me acompañó, ni escuchó, y pensaba que tú tampoco lo harías, pensaba que tú también me abandonarías, pero no fue así. Todos estos años he deseado que tomarás esta decisión. Estoy feliz, vamos a compartir con el mundo TODO nuestro SER, sí Yvonne, tu y yo juntas lo hemos conseguido. Te quiero, gracias por no abandonarme del todo y gracias por sentirte orgullosa de mi y ofrecerme al mundo. Estoy llorando desconsoladamente Yvonne, no me lo puedo creer… GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS… Me has salvado, nos hemos salvado, y ahora podremos ayudar a muchas personas, juntas, ya lo verás. Esto que dices que te hierve y te quema, soy yo «Yvonnecita»… Gracias Yvonne por DARME VOZ, ahora toca DAR VOZ a todos LOS NIÑOS del mundo… Corre, que aún estamos a tiempo». 

 

No podía guardarlo, reprimirlo, silenciarlo por más tiempo. Cuando mi pareja se levantó esa mañana le dije: 

 

“Cariño, cariño… me ha pasado algo súper extraño y maravilloso a la vez. No sé cómo explicártelo aún para que me puedas entender… ¡¡¡Es súper fuerte!!! ¿Sabes cuál sería mi mayor deseo en esta vida ahora? Todo mi ser me está hablando, no puedo parar de sentirlo, es tremendo lo que hay en mi interior ahora. Mi mayor sueño (creo que misión y propósito de vida) ahora mismo es escribir para los demás desde mi verdadero SER, desde mi sentir, comunicar, hablar y ayudar a otras personas (especialmente a madres) a mejorar y sanar sus vidas y la de sus hijos y familias. Cariño, es algo mágico. Sé a qué he venido a esta vida. Sé quién soy, ahora mismo lo acabo de saber. Es brutal».

 

Andreu simplemente me dijo: 

 

«Cariño, pues hazlo».

 

En ese momento supe que mi pasión por escribir y comunicar y ayudar se había convertido en mi obsesión por DAR VOZ A LOS NIÑOS y desde ese día, esa pasión empezó a convertirse en lo que años después sería mi verdadera vocación y profesión.

 

El 2 de enero de 2012 cree mi primer blog «Aprendiendo todos de todo» en «blogspot» y escribí mi primer post. Me costó horas darle al botón de «publicar» pero finalmente lo hice y fue maravilloso. Escribía y compartía contenido (mío y de otros) cada semana. Cuál fue mi sorpresa que en pocos meses mis artículos se estaban compartiendo mucho por las redes sociales y en otros blogs. Mi nombre empezaba a conocerse como por arte de magia. No me lo podía creer, recibía decenas de comentarios, mensajes y correos diariamente agradeciéndome todo lo que estaba compartiendo y lo mucho que estaba ayudando e inspirando. 

 

Resumiendo, he escrito para la revista «Tu bebé» y algunas otras, también para el «Blog Alternativo» que entonces era uno de los más importantes y conocidos… Empezaron a pedirme que diera alguna conferencia, charla, taller… Yo escribía cada día, esos primeros años compartía más sobre aprendizaje no dirigido, homeschooling y unschooling, luego sobre crianza consciente y finalmente sobre desarrollo personal y la influencia de nuestra infancia. Me di cuenta de que lo que más nos imposibilita poder sentir, ver, acompañar, criar y educar a los niños como legítimamente necesitan es nuestra propia historia personal no sanada ni resuelta. De poco sirve solamente leer sobre crianza consciente y educación emocional si luego no podemos estar presentes, nos ahogamos emocionalmente, necesitamos huir de nuestros hijos, controlarles o limitarles, tenemos reacciones emocionales automáticas… Sentí la necesidad de compartir mi propio recorrido personal como madre de 3, gran parte de mi sanación y transformación viniendo de una infancia muy complicada y dolorosa…  Puse toda mi experiencia profesional y personal al servicio de los demás (especialmente madres) junto con todo mi propio proceso de superación personal. 

 

La maternidad fue mi segunda oportunidad para poder convertirme en la mujer que había venido a ser. Ya a los 23 años tomé una de las decisiones más importantes de mi vida, no me gustaba la persona en la que me estaba convirtiendo. Sabía que no era quien verdaderamente vine a ser. Lo sabía desde lo más profundo de mi SER y me dije: 

 

“Quiero cambiar, quiero ser mejor persona…” 

 

Sabía que esa joven en la que me estaba convirtiendo era el resultado de todo lo que yo había vivido, experimentado y sufrido a lo largo de toda mi infancia y adolescencia. En otro momento ya os contaré mi triste y devastadora historia, pero con un final más que feliz gracias a todas y cada una de las decisiones que fui tomando a lo largo de mi vida. A los 32 años también tomé una súper importante decisión. Me puse en acción a los 23 años y ya nunca paré de investigar, estudiar, aprender, hacerme preguntas, buscar respuestas, rodearme de personas maravillosas y dejarme inspirar por ellas, crecer de su mano… Nunca he dejado de desear y hacer todo lo posible para mejorar como persona, como madre, como mujer, y como profesional para poder convertirme en quien verdaderamente vine a ser y desde ese lugar poder convertirme en la madre que mis hijos necesitan y merecen. También deseaba compartirme con el mundo y poder ayudar e inspirar más y mejor a todas aquellas personas que resuenan con mi mensaje, se acercan a mí y me buscan. Quienes estáis haciendo mis cursos online Sanar la Herida Primaria (SHP) o La Hija que Fui, la Madre que Soy (HM) o mi formación profesional certificada en Crianza Consciente y Educación Emocional (CCEE) ya habréis podido escuchar como comparto mi propio testimonio de vida. 

 

Todo lo que comparto, escribo y hablo viene de mi interior, de mis entrañas, de mi verdadero SER. Y todo lo que comparto, también, es todo lo que necesito y elijo practicar y seguir siendo cada día de mi vida con mis hijos, mi pareja, mis alumnas, mis amigos y seres maravillosos que comparten su vida conmigo. Comparto toda mi experiencia profesional de casi 30 años, pero lo que veo que está ayudando más es compartir mi propio proceso de superación personal: Cómo cambié, por qué tomé esas decisiones, qué me llevó a querer mejorar y cambiar, cómo me transformé y sané mi vida para poder liberar y sanar a la niña que fui para convertirme en la mujer y madre que vine a ser. Aún estoy en ello, siempre hay lugar para mejorar y aprender y crecer aún más. Y seguiré compartiendo hasta el fin de mis días. No importa cómo hemos sido, ni todo lo que nos ha pasado, ni lo que nos hicieron, ni lo que hemos hecho o dicho… Todo eso ya pasó. Lo verdaderamente importante es QUÉ elegimos hacer hoy con todo aquello. Primero necesitaremos que alguien nos ayude a ver, sentir, conectar con todo aquello. O también lo podemos hacer solos, lleva más tiempo y cuesta más, pero es posible te lo aseguro. Luego de esa toma de conciencia y de esa persona que nos haga de testigo necesitamos validar a la niña-niño que fuimos y desde allí ya podremos empezar a responsabilizarnos de todo «eso» que le pasó para poder llegar a transformarlo y sanarlo. Haber sido testigo, y seguir siéndolo de centenares de madres, padres y profesionales es maravilloso. Compartir, dar y ayudar me ayuda a ser mejor persona. 

 

Podemos llegar a utilizar a nuestro favor todo ese malestar, dolor, sufrimiento o simple desconexión y falta de presencia y transformarlo en experiencia y sabiduría. En mi libro DAR VOZ AL NIÑO lo doy todo, no podría ser de otra manera. Deseo, desde lo más profundo de mi alma y corazón, que te inspire y te ayude leerlo tanto como me ha ayudado e inspirado a mi escribirlo. 

 

Os mando todo mi amor incondicional, a ti y a tu niña-o interior.

 

P.D: El día 23 de mayo nacerá de mi cuarto hijo en forma de libro… 

 

Yvonne Laborda. 

 

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