¿Existen los niños de Alta Demanda?

Cuando oigo decir a padres o algunos profesionales que hay bebés o niños de alta demanda (que piden demasiado o más de lo «normal») me pregunto:

Si no seremos las madres, los padres o demás adultos los que no tenemos suficientes recursos emocionales para acompañarlos, sostenerlos, comprenderlos, satisfacerlos o…

Simplemente nos abruma y ahoga su intensidad emocional por nuestra propia falta de madurez emocional. Ya que tampoco pudimos recibir u obtener de niños lo que legítimamente necesitábamos y merecíamos.

Ya sabemos que dar lo que no se tuvo duele y cuesta mucho.

Honestamente, es mucho más fácil pensar que el problema está en el bebé o el niño que revisar qué nos pasa a nosotros, los adultos, con la demanda del niño.

Nos cuesta fusionar, conectar, complacer, satisfacer, sentir y estar presentes con nuestros hijos.

En realidad no es que pidan demasiado, sino que quizá no podemos dar lo suficiente.

Si etiquetamos a un niño de «alta demanda», corremos el riesgo de no poder ver ni sentir lo que verdaderamente necesita.

Cuando un profesional etiqueta a un niño de alta demanda me pregunto si solamente está enfocado e interesado en qué hace o qué pide el niño. O si también pone el foco en la verdadera capacidad emocional de la madre o padre para acompañarle.

Es vital revisar también la historia personal de mamá y no solamente cada cuanto pide teta el niño o cuánto tiempo necesita para dormirse en brazo, o si necesita de más contacto corporal de noche o cuánto tiempo se entretiene solo.

Es vital revisar el escenario completo de este niño y su entorno desde mi propuesta de las cuatro raíces para una Crianza Consciente.

También me pregunto:

  • ¿Por qué siempre etiquetamos a los niños y no a las madres o los padres y demás adultos?
  • ¿Por qué nadie etiqueta a una madre de «poco complaciente» o «poco fusionada»?

Cuando nació mi primera hija en marzo de 2005 a mi también me parecía que pedía demasiado, hasta que me di cuenta de la verdad: lo mucho que a mi me costaba ofrecerle lo que verdaderamente necesitaba de mi.

El problema no estaba en ella, sino en mi capacidad y madurez emocional para acompañarla.

Dar a mis 3 hijos los que yo no tuve me sanó y por eso prometí compartirlo.

¿Por qué pensamos que el problema siempre y solamente está en el niño y no en nosotras también, o en nuestra verdadera capacidad de dar y amar?

Aprendemos a dar habiendo recibido lo que legítimamente necesitábamos y aprendemos a amar habiendo sido amados incondicionalmente.

Ningún niño pide lo que no necesita.

.

¿Crees que tu hijo/a es de alta demanda? ¿Leer este artículo te ha llevado a reflexionar?

¿Te gustaría profundizar en este tema para poder comprender de donde vienen esas emociones desbordantes que no te permiten poder sentir a tu hijo/a en sus necesidades como necesita?

¿Deseas mejorar el vínculo afectivo con tus hijos, acompañándoles desde el respeto y conectando con su verdadera alma infantil?

.

Si te ha ayudado e inspirado, ayúdame a que este mensaje llegue a más personas.

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3 comentarios en «¿Existen los niños de Alta Demanda?»

  1. Buenas,
    Yo opino como madre (lo he comprobado por mi misma), que cada niñx demanda cosas distintas y de modo diferente.
    Y todo está bien y hay que aceptar a cada hijx como es. Acompañarle en su camino con el mayor amor que podemos y disponibilidad que tenemos. Puede que esta «etiqueta» parecezca negativa pero ¿y si a alguien le sirve para entender que todxs los hijxs no son iguales?. Que hay más padres/madres q viven lo mismo y que no pasa nada. A mí me parece bien. Yo personalmente creo que aveces los llamados niños de alta demanda pueden ser NAS.
    Incluso de altas capacidades y sinceramente mientras el niño no se le etiquete de forma directa y a los adultos les ayude a comprender y conectar me parece maravilloso.

    Un saludo.

    Responder
  2. Hola Yvonne… entiendo lo que quieres expresar en este post. Estoy realizando el curso que ofreces de sanar la Herida Primaria. Sigo terapia Gestalt. Me estoy mirando en Constelaciones familiares. Me realizó mucha autocrítica.
    Mi hijo tiene ya 6 años y tanto yo como mi pareja y mi familia..tengo hermanas que ya tienen 2 hijos cada una…todos percibimos muchísima energía en mi hijo…muchísima inteligencia y una demanda constante muy intensa. Yo le he dado una crianza muy respetuosa..todo mi tiempo..muy dedicada a él..desde bebé.. pedí una excedencia en mi trabajo hasta los 3 años . Se me ha criticado mucho el dedicarle demasiada atención. En constelaciones familiares entiendo que tiene una personalidad muy inteligente y mucha energía.
    Por qué te cuento esto. Puede en alguna medida me haya visto desbordada y tenga que trabajar como me ha afectado una madre ausente…más mi hijo demanda más de lo que veo a mi alrededor…mis hermanas con hijos me lo confirman..les agota el cuidarlo.
    Pienso sí existen niños que demandan más…no pienso sea solo las madres que les cuesta dar lo que les hace percibir que demandan mucho..no es mi caso.
    Lo tengo ya muy trabajado y mirado.
    Me encanta tu trabajo y me ayuda mucho.
    Mi pareja ahora me dice que ni el padre más equilibrado puede con la demanda de mi hijo ( entre risas)
    Un abrazo

    Responder
    • A mi entender por supuesto hay niños con necesidades diferentes (motrices, comunicativas…) y en algunas ocasiones pueden llegar a pedirnos más de lo que emocionalmente podemos darles… Mi propuesta es cambiar el enfoque y la mirada. Te entiendo bonita! Gracias por compartir ️

      Responder

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