La importancia de satisfacer las necesidades de nuestros hijos

Para poder criar a nuestros hijos de la forma en que la Naturaleza y la Vida misma lo programó, estableció y diseñó, primero tenemos que poder conectar con nuestras propias necesidades no satisfechas y luego averiguar qué es lo que un niño realmente necesita.

¿Cuáles son esas necesidades básicas y primarias?

Las necesidades primarias más básicas serían las siguientes:

  • Fisiológicas: Necesidad de alimento (lactancia materna), bebida y refugio. Para un bebé esto sería contacto y apego. Satisfaciendo dichas necesidades se garantiza la supervivencia.
  • Seguridad: Sentirse protegidos y psicológicamente y físicamente seguros, acariciados, besados, amparados, mirados y escuchados. Esta necesidad la tienen los bebes, los niños e incluso los adolescentes.
  • Motrices: La posibilidad de moverse y desarrollarse en libertad. Necesidad de movimiento espontaneo libre constante.
  • Pertenencia y amor: Sentirse queridos, aceptados, tenidos en cuenta y saber que pertenecen al grupo y a la familia.
  • Estima: Necesidad de respeto y valoración por quienes son, el sentirse útiles.
  • Auto realización: La necesidad de crecer, aprender, evolucionar, el autoconocimiento, conocimiento intelectual, razonar, la necesidad personal de alcanzar la plenitud.

 

¿Por qué, hoy en día, necesitamos que alguien nos recuerde estas necesidades?

Hemos perdido la capacidad de fusionar y conectar con neutros bebés, niños y adolescentes. Estar fusionados con un bebé es sentir lo que el bebé siente y por tanto satisfacer su necesidad debería ser un acto instintivo. Cuando no existe tal posibilidad de fusión, debido a la falta de recuerdo emocional de dicha fusión en nuestra experiencia infantil, ser la madre que nuestros hijos necesitan que seamos no es tarea fácil ni se puede lograr sólo con buena voluntad. Tenemos que conectar con nuestra realidad personal. Lo que si solemos hacer es intentar interpretar lo que le pasa al niño y desde esa interpretación intentamos satisfacer su necesidad. Cuando interpretamos no estamos fusionando ni conectando. ¿Querrá mamar? ¿Estará sucio? ¿Tendrá hambre, frío, calor? Si llora mucho podemos pensar que es muy demandante. Esto se ve desde nuestra mirada adulta no desde lo que realmente le está sucediendo al niño. El bebé tiene dos instintos básicos de supervivencia: Succionar, el cual le proporciona el alimento, y el llanto, el cual le asegura la presencia de mamá para satisfacer su necesidad. Un bebé nace inmaduro y dependiente. Cuanto más satisfacemos dicha necesidad de apego, contacto, mirada, sostén… más seguro y lleno de mamá estará y por tanto menos dependiente será en posteriores etapas. Muy al contrario de lo que se suele pensar: Cuanta más mamá le damos más va a querer y precisamente es todo lo contrario: cuanta más mamá obtienen en la primera infancia más saciados y llenos están para afrontar su nueva deseada independencia. Si no podemos satisfacer la etapa de la dependencia es cuando quedan carencias emocionales no satisfechas las cuales arrastramos el resto de nuestras vidas.

Seguiremos necesitando la aprobación de los demás, la aceptación, nos costará estar solos y dichas carencias pueden llegar a desplazarse en forma de algún tipo de adicción. Muchas adiciones son simplemente tapa emociones. Intentamos llenar esos vacíos emocionales con algo (comida, alcohol, tabaco, drogas…). Laura Gutman tiene un libro fabuloso en donde explica esto en profundidad (adicciones y violencias invisibles). Los bebes llegan al mundo confiando y necesitando que un adulto pueda y esté dispuesto a satisfacer sus necesidades más básicas y primarias. Hay veces en que las madres no podemos satisfacer dichas necesidades por falta de fusión con el bebé y por falta de conexión con nosotras mismas. Nuestras infancias juegan un gran papel aquí. Ningún niño pide lo que no necesita. Podemos juzgar desde la mirada adulta si eso que pide es mucho o poco y decidir si queremos o no satisfacerle pero si realmente no lo necesitará no lo estaría pidiendo. No obstante, me gustaría diferenciar lo que es una necesidad de un deseo. Aquí estoy hablando de la necesidad de satisfacer necesidades primarias y básicas. Una necesidad real de alimento, contacto, apego, amor, calor, mirada, aceptación, movilidad… no puede esperar. Podemos imaginar o interpretar lo que le pasa al bebé o al niño pero para volver a poder vivirlo y sentirlo en nuestras entrañas como algo propio vamos a necesitar varias generaciones.

Ninguna mamífera del reino animal natural o salvaje necesita leer ningún libro ni que nadie le expliqué qué tiene que hacer para parir a su cría, ni cómo hay que amamantarla, ni explicarle que lo que el cachorro necesita es de contacto continuo o que duerma cerca de él… Una hembra mamífera lo hace por instinto, porque eso es lo que ella recibió y porque la naturaleza así lo diseñó.

¿Qué nos impide a las mamíferas humanas fusionar y conectar con nuestros hijos?

Precisamente, esa falta de fusión y conexión en nuestra infancia. Quizás nuestras abuelas ya no pudieron fusionar con nuestras madres… En algún momento, en la era de la industrialización, se cortó la cadena, nuestro instinto de perdió por el camino y empezamos a criar a nuestros hijos desde otra mirada. Solemos intelectualizar la crianza. Pensamos, juzgamos, razonamos e interpretamos desde la cabeza en vez de simplemente bajarlo al sentir desde el corazón.

La psicología moderna suele escuchar primero y luego interpretar desde la mirada adulta. Nos cuesta ver y sentir desde el punto de vista del bebé, del niño o del adolescente y darles voz. Los adultos deberíamos poder satisfacer dichas necesidades y no esperar que los niños satisfagas las nuestras. En ocasiones es más fácil decir que nuestro hijo es un niño de alta demanda. Cuando no podemos satisfacer alguna de las necesidades de nuestros hijos quizás el problema no esté en el niño sino en nuestra capacidad de fusionar y conectar con él. Es muy difícil poder dar algo que no se tiene o no se tuvo.

Pocos adultos tenemos registro emocional de haber tenido nuestras necesidades más básicas, emocionales y motrices satisfechas. Más bien teníamos que satisfacer las expectativas de nuestros padres y demás adultos.

¿Qué importancia tiene la necesidad motriz?

En mi opinión personal, la motricidad tienen mucha más importancia que la que le solemos dar. Un niño en plena etapa sensorio-motriz necesita poder moverse en plena libertad todo el tiempo que su cuerpo se lo pida o lo necesite. No obstante, nuestra sociedad no está diseñada para dar voz a los niños ni tampoco permite, siempre, el poder satisfacer dicha necesidad. Pocos adultos nos damos cuenta de su importancia. Muchos niños a los que no se les permite moverse en libertad cuando su cuerpo hierve por dentro desplazan esa necesidad en forma de mal estar. Dicho mal estar no les deja concentrarse por tanto pueden llegar a tener lo que hoy en día llamamos “problemas” de aprendizaje. Los niños necesitan moverse muchísimo más de lo que muchos adultos estamos dispuestos a dejarles. Vivimos en pisos o casas pequeñas llenas de muebles hechos para los adultos. Muchos niños pasan largas horas en la escuela en donde tampoco se les permite mover lo suficiente. Hay niños que no pueden concentrarse ni prestar atención cuando se les pide que estén quietos y callados. Nuestro hijo mediano necesita poder moverse para pensar y concentrarse. Incluso jugando al ajedrez necesita cierta libertad para ir moviéndose. Los adultos lo vemos como un “problema” porque se nos olvidó que nosotros también necesitábamos movernos y quizás no se nos dejó. Si le pedimos a un niño que esté quieto y no se mueva para que nos preste atención. Puede llegar a estar más pendiente de que su cuerpo no se mueva que de lo que le estamos diciendo. Nuestro hijo escucha mejor y presta más atención cuando tiene libertad para moverse que cuando no la tiene.

Nadie nos ha enseñado a respetar las necesidades motrices y de desarrollo de nuestros hijos. Según Emmi Pikler estas necesidades son primordiales y fundamentales para luego tener un desarrollo óptimo del cerebro y más tarde un aprendizaje formal (intelectual).

Muchos pensamos que estamos criando con conciencia, con respeto y apego. Y que estamos satisfaciendo las necesidades de nuestros hijos pero su comportamiento, en ocasiones, nos demuestra que no siempre es así. La próxima vez que nuestros hijos estén inquietos, incomodos o tengan alguna actitud molesta o que no nos guste preguntémonos: ¿Qué necesidad no está pudiendo satisfacer? ¿Qué podría hacer yo para ayudarle a satisfacerla? Puede que necesite moverse, tenga hambre, calor o sed. Quizás se sienta solo y necesite de nuestra presencia, escucha y mirada. A lo mejor se siente inseguro o tiene miedo a no ser aceptado, comprendido y querido. Ya he dicho en muchas otras ocasiones que «Un niño feliz, se siente bien, por lo tanto se porta bien”. “Un niño se porta “mal” cuando se siente mal”. Cuando perdemos la paz interna también se pierde la armonía de fuera. Y eso también nos pasa a los adultos. Cuando yo no me siento bien, feliz, en paz o alguna de mis necesidades no está siendo satisfecha es cuando no tengo tanta paciencia, ni puedo estar tan presente… La próxima vez que nos sintamos tentados a querer cambiar el comportamiento de nuestros hijos podemos preguntarnos: ¿Qué podría hacer o decir para que se sienta mejor? ¿Esto que quiero hacer o decirle puede ayudarle, nos conecta o por el contrario nos distancia? Si cambiamos su estado de ánimo y satisfacemos su necesidad veremos cómo su comportamiento también cambia como efecto secundario.

Querer modificar su comportamiento sin querer o poder ver la causa no hace que dicha causa o necesidad desaparezca. Una necesidad negada no desaparece sino que se desplaza. Y ese mal estar debido a que alguna de sus necesidades no está siendo satisfecha puede provocar frustración, angustia, ira, tristeza, falta de motivación, dificultades intelectuales, falta de interés, agresividad…e incluso puede llegar a deprimirse.

La clave está en sanar la causa de los síntomas de nuestros hijos. No en intentar cambiar o erradicar la conducta. Cuando las necesidades primarias, básicas, físicas, emocionales, motrices, sociales e intelectuales de nuestros hijos están satisfechas, no tienen la necesidad  ni el deseo de comportarse de ningún modo que nos pueda molestar.

Si vemos el comportamiento de nuestro hijo como un “desorden” es como lavarnos las manos. Dejamos de responsabilizarnos para poder descubrir cuáles son esas necesidades y satisfacerlas.

Los niños y adolescentes necesitan sentirse queridos, valorados, respetados por quien realmente son y no por lo que mamá o papá quieren que sea. Necesitan ser abrazados, acariciados, besados, masajeados, hablados y escuchados con respeto y poder jugar y moverse libremente. A demás de atención individualizada de mamá o papá cada día o por lo menos de vez en cuando. Sentirse seguros para poder equivocarse y luego rectificar si es el caso. Estar libres de críticas y juicios. Poder tomar sus propias decisiones. Saber que son importantes y que su opinión cuenta tanto o más que la nuestra.

Una vez satisfechas sus necesidades más básicas ya estarán preparados para el aprendizaje formal y la auto-realización.

Según la pirámide de necesidades de Abraham Maslow la necesidad intelectual viene en último lugar. Primero tenemos que haber tenido satisfechas las anteriores para luego poder alcanzar la más elevada.

¿Qué pasa cuando nos damos cuenta de que ha habido necesidades no satisfechas?

En caso de no haber podido satisfacerlas en un pasado por el motivo que fuese, aún estamos a tiempo de poder sanar esa relación entre padres e hijos y crear una relación de confianza, respeto y sobre todo de amor. Simplemente podemos estar dispuestos, hoy, a dar el doble de amor, el doble de comprensión, el doble de conexión, el doble de confianza, el doble de empatía, el doble de lo que les faltó en su día… para poder así sanar las heridas de necesidades no satisfechas. Siempre podemos parar y volver atrás y empezar a satisfacer todas esas necesidades congeladas.

 

No hay nada más reconfortante y sanador que tratar a cualquier niño de la forma en que nos hubiese gustado ser tratados a nosotros de pequeños. Al romper esa “cadena” empieza un nuevo ciclo. Seamos el cambio que nuestros hijos necesitan.

 

Si te gustó y sirvió este artículo por favor compártelo. Gracias de antemano. Un abrazo.

¿Tienes dificultades para poder identificar o satisfacer las necesidades de tus hijos? ¿Te gustaría poder tomar mas y mejores decisiones consientes a la hora de criarlos y educarlos?

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El mundo necesita de más madres, padres, docentes, profesionales y adultos comprometidos y dispuestos a reflexionar, cambiar, mejorar e inspirar a otros.

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25 comentarios en “La importancia de satisfacer las necesidades de nuestros hijos”

  1. Los tres o quatro primeros años de mi hija,
    Fueron difíciles porque no tenia estas necesidades satisfechas en mi
    Ahora gracias a ella ya si
    Ella me ha hecho cambiar.

    Responder
  2. Hola Yvonne. Siento no poder estar completamente de acuerdo contigo. Vale que es necesario satisfacer las necesidades básicas de un bebe, de acuerdo, pero creo que es una simplificación decir que todos los problemas de conducta y de aprendizaje se puedan sanar dando más amor y cubriendo las necesidades. Decir esto es culpabilizar a todas las madres que tienen un niño autista, un niño con problemas de aprendizaje un niño con el problema que sea. Es decirles: la culpa es tuya porque no le has satisfecho sus necesidades.
    Lo he tenido que leer y escuchar ya muchísimas veces. Por suerte ya estoy bastante inmune a estas acusaciones.
    Hay mamíferos que rechazan a sus crías e incluso hay algunos que los matan por las razones que sean. No creo que sirva el argumento de que todos los mamíferos saben qué hacer con sus crías menos los humanos.
    Aceptar que tu hijo tiene un problema es igual de valiente que intentar de cubrir todos sus necesidades de bebe. No aceptar que tu hijo tiene un problema, y no ponerle el remedio que se merece, puede crear un problema aún más grande.
    Yo no te digo que todos los «problemas» son enfermedades y que se tienen que solucionar con medicación, pero de allí a decir que cualquier comportamiento problemático de un niño es culpa de la madre que no ha satisfecho sus necesidades básicas, lo encuentro muy fuerte.
    Si puedes tener un ojo que necesita gafas, entonces ¿ porqué es imposible que el órgano más complejo de nuestro cuerpo, siendo el cerebro, no tenga nunca nunca nada de nada de anomalías ??¿¿ ¿¿Porqué esta insistencia en que todos los niños nacen con un cerebro sanísimo, igualísimo, funcionando a la perfección además tranquilo y con una gran capacidad de concentración y atención?
    Si mi hijo tartamudea ¿es porqué no le he satisfecho sus necesidades básicas? Si mi hijo es autista, tímido, le cuesta leer ¿es porque no le he satisfecho sus necesidades básicas? Las madres de hijos autistas han tenido que escuchar ya tantas barbaridades.
    Porqué no aceptar simplemente que todos los niños nacen diferentes. Unos con más capacidades en unas cosas y otros con más capacidades en otras cosas. Unos más tranquilos y otros más movidos, unos muy tranquilos y otros muy movidos. ¿Si tengo un hijo movido y difícil es culpa mía? ¿porqué echarle la culpa a la madre cuando tiene un hijo difícil? No lo entiendo.

    Responder
    • Marvan, qué sorpresa verte por aquí… Primero que todo quiero decir que yo no he culpado a ninguna madre de nada en este artículo ni en ninguno otro. Sólo hablo de las consecuencias, síntomas y causas que puede tener el hecho de no haber tenido depende qué necesidades satisfechas. Yo no he dicho que un problema de aprendizaje se cure con amor. Eso es tu interpretación. Primero deberíamos ver qué es realmente un problema de aprendizaje… Puede haber una disfunción física de algún órgano, por supuesto! Yo no hablo de eso en este artículo. Yo nunca he dicho que un niño sea autista por no tener las necesidades satisfechas. ¿Donde has deducido esto? Eso es otra interpretación tuya. El autismo puede tener varios factores. Entre ellos las vacunas sistemáticas en bebes muy pequeños. No todos los bebes pueden eliminar las dosis potentes de adyuvantes y conservantes que llevan. Los Drs Juan Manuel Marín, Miguel Jara y Xavier Uriarte lo explican de maravilla en sus libros. Yo conozco personalmente a Juan Manuel. Otro factor puede ser la alimentación y algunos aditivos tóxicos en las comidas. Hay muchas E… que dañan el cerebro inmaduro en grandes dosis sobre todo el E120… También hay medicamentos que damos o que la mamá tomó y le pasa al niño… El autismo es muy complejo y yo nunca he hablado de sus posibles causas. En mi blog APRENDIENDO TODOS DE TODO tengo mucha información sobre este y demás temas de salud.
      Dices que hay mamíferos del reino animal que rechazan a sus crías. Sí, claro y ¿por qué? Por que hay algún problema, algo no marcha, algo se ha alterado… Son criados en cautividad, en zoos, por ejemplo o son muy prematuros y la naturaleza es sabia y hace la selección natural… No sé por qué pero sí sé que habrá un motivo… De la misma forma que nos ocurre a las mamas humanas cuando no podemos fusionar con nuestros hijos… Yo no digo que los humanos no sabemos parir ni criar… Lo que comento es que estamos perdiendo el instinto natural…
      Te parece fuerte que un comportamiento problemático (agresivo) sea debido a que no hemos tenido nuestras necesidades satisfechas… Sí, puede ser fuerte para ti pero, en mi opinión, es así y hay muchos testimonios de ello. ¿Has leído a Alice Miller o Laura Gutman? Un comportamiento problemático está causado por un gran malestar interno. La falta de paz interior. Y según tu, ¿qué provoca dicho mal estar?. Nos sentimos mal cuando alguna de nuestras necesidades no está siendo satisfecha… Es así de simple. La necesidad de aceptación, de mirada, de escucha, de amor incondicional, no el condicionado por cómo nos comportamos, de movimiento, de alimento sano, de agua pura, de descanso, social… Hay tantísimas necesidades y ese es el kit de la cuestión poder satisfacer las más primarias primero y luego las básicas e ir subiendo. ¿Conoces la pirámide de Abraham Maslow sobre las necesidades humanas? La intelectual, de aprendizaje es la más superior. Antes deben, según él, haber sido satisfechas todas las otras. Marvan yo ya sé por donde vas ya que nos conocemos bien y conozco a tus hijos… Sinceramente, las dificultades que tu ves en tus hijos, a mis ojos, seguro serían evaluadas de otro modo y no me sentiría culpable de nada. Simplemente aprenden de un modo y ritmo distinto a lo que tu crees que debería ser. Son estupendos, inteligentes, curiosos, cariñosos… que leen más despacio y confunden letras… Ya se irá perfilando… No hagas un problema de algo que no hace falta que lo sea…
      Un niño tartamudo, autista, tímido o que lee a su ritmo no tiene nada de «malo» ni problemático a mi entender… No hay nada que corregir. Ese es el error, pensar que tienen un problema. El problema lo tenemos nosotros en no saber ni poder aceptarlos tal y como son.
      Yo hablo de problemas emocionales por falta de amor, atención, mirada, presencia… Jamás me has oído hablar ni he escrito diciendo que un niño autista es problemático o tiene un problema ni de uno tímido y que son así por que sus necesidades no fueron satisfechas. Jamás he dicho esto. Es tu interpretación. Al contrario hablo de respetarlos tal y como ya son y liberarlos de etiquetas y juicios. No obstante, si creo hay un motivo, causa, consecuencia que provoca que un niño pueda o no ser autista… Todo tiene una causa y efecto.

      Un beso querida y muchas gracias por estar aquí.

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      • Hola no tenía el gusto de conocerte pero a causa de un disgusto con mi hija ya te conozco.
        Me ha mandado una serie de artículos para que los lea y me parecen fantásticos, ella como madre lo esta haciendo del 10 pero como hija no creas que lo esta haciendo nada bien con falta de respeto y amenazas sólo porque en algunos casos decimos si padre y yo » el niño esta descalzo o que ha comido o porque le habéis pintado las uñas en vez de explicar tranquilamente o simplemente dejarlo pasar se pone a la defensiva y empieza la pelea; hoy después de tener una grande me ha mandado para que les un artículo tuyo y ya te he dicho como madre lo esta haciendo del 10 pero como hija …..Yo estoy hecha un lío no se fíe he fallado. Un saludo y me gustaría que me contestadas .

        Responder
        • Encantada de conocerte Carmen,
          Me alegra saber que mis artículos están llegando a muchas personas y eso me emociona mucho. Es urgente darles voz a los niños. Lo que comentas sobre tu hija tiene que ser difícil para ti. No obstante, yo me pregunto por qué está tan «irritable» contigo. Será por algo que tuvo que reprimir y ahora que es madre se da el permiso de sacarlo ya que como hija no «podía».
          Te mando un abrazo.

          Responder
        • Encantada de conocerte Carmen,
          Me alegra saber que mis artículos están llegando a muchas personas y eso me emociona mucho. Es urgente darles voz a los niños. Lo que comentas sobre tu hija tiene que ser difícil para ti. No obstante, yo me pregunto por qué está tan “irritable” contigo. Será por algo que tuvo que reprimir y ahora que es madre se da el permiso de sacarlo ya que como hija no “podía”.
          Te mando un abrazo.

          Responder
  3. Yvonne, te persigo por tadas partes jejejeje.
    Creo que tenemos una idea diferente de lo que es «aceptar a tus hijos».
    Para mi un niño tartamudo, autista, tímido, TDAH o lo que quieras ponerle de nombre justamente tiene todo el derecho a que se lo reconozcan y a recibir la mejor atención especializada del mundo. «Corregir» no es la palabra correcta, «problemático» desde luego tampoco. Pero negar que tiene un problema y no ponerle remedio, allí no estoy de acuerdo. Porque sí que «tiene un problema» y te aseguro que para este niño (y su familia) la vida es mucho más complicada que para otro. Justamente reconocer que tiene un problema y que necesita atención especial, es para mi «aceptar de verdad».

    Es diferente ser un niño «problemático» a ser un niño con «un problema». Un «niño problemático» pone la culpa en el niño, que desde luego no lo tiene. Un niño problemático pone el cambio necesario en el niño, cosa que no veo correcto. Y sí, para mi, ponerlo como «niño que no tiene sus necesidades básicas cubiertas» pone la culpa en la madre (o padre que da lo mismo), es mi interpretación, claro que sí, pero para mi lo deja como si la madre no es capaz de satisfacer estas necesidades básicas porque si los tuviera cubiertas «el niño no sería así». Ya lo sé que hay niños que no tienen sus necesidades básicas satisfechas y cuando hay un problema en un niño lo primero que hay que mirar es si justamente estas necesidades están cubiertas. Pero una vez que se ve que estas necesidades básicas están cubiertas, hay niños que siguen teniendo un problema, porque son así y punto. Le has satisfecho todas sus necesidades básicas y has hecho todo lo que estaba en tus manos y el niño sigue siendo «así». En estos casos no existen culpables. No hay que buscarle una causa o un motivo, porque no existe. Dices que «todo tiene una causa y efecto». Vale, y si la causa es que simplemente el cerebro es diferente ¿Qué hago? Es inútil buscarle una explicación, solo cansa y busca culpables cosa que no ayuda en nada. El niño es así y punto. Ahora ¿Qué hacemos?

    Un niño con un problema es un niño que se merece que le adapten su entorno a él. Un niño con un problema necesita y se merece que le adapten su entorno y que los adultos a su alrededor se adapten a él. Para mi esto es aceptar a mis hijos, buscar el eterno cambio en su entorno y en todo lo que hago para que ellos pueden ser justamente lo que son y saquen el mejor potencial de si mismo. Espero que por esto son tan estupendos, inteligentes, curiosos y cariñosos como dices jejejeje. Aunque realmente son así, porque nacieron así y yo solo intento que tengan el entorno para poder ser como son. No hacer nada y pensar que «ya se irá perfilando» sería desde mi punto de vista un gran error.
    ¿has leído mi último artículo sobre la adolescencia? Allí está la diferencia que yo quiero decir entre aceptar que esta etapa es complicada y negar que exista. Negar el problema para mi desde luego no es en absoluto la solución. Con la adolescencia es exactamente el mismo planteamiento. Satisfacer las necesidades básicas de un adolescente tiene su faena , créeme, y además no siempre es posible. La adolescencia desde mi punto de vista es complicada, prácticamente siempre (no podemos generalizar nunca al 100%). Los adolescentes necesitan un trato especial, como lo necesitan los niños con autismo, con TDAH, tímidos, dislexicos, etc …. Si dices que tienes dislexia ¿No te hubiera gustado que tu madre lo hubiera sabido y lo hubiera aceptado y te hubiera tratado de manera especial entendiendo tus dificultades? Las etiquetas en sí no son malas. Lo que es malo es el qué hacemos con esta etiqueta. Las etiquetas pueden ser buenos cuando sirven para saber ¿qué hacer?, para entender porqué el niño hace lo que hace y aceptarle tal como es. Las etiquetas son malas cuando sirven para decir: «tú eres raro y necesitas cambiar para ser normal». Total, de normal no hay nadie.

    Hay algo fundamental creo en lo que no estaremos nunca de acuerdo, pero bueno, tampoco pasa nada ,). Un abrazo ;).

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  4. Hola Yvonne, me he gustado mucho el artículo, me ha hecho pensar en muchas cosas. Cosas que había pensado muchas veces, y no había compartido. Los enlaces del artículo también muy interesantes, gracias por compartir, eres un cielo, un abrazo, Susie.

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  5. Hola Yvonne
    Llevo tiempo leyéndote sólo «a trozos» por no sacar nunca el tiempo necesario para leerte en profundidad, será que entonces no era el momento…¡pero hoy si lo ha sido!, y al iniciar la lectura de este artículo, algo ha conectado con mi corazón y he terminado de leer este y otros 8 artículos más a los que he ido enlazando sucesivamente (¡ha sido un no parar!). Todos me han encantado, gracias Yvonne. Lo que he leído me ha hecho tomar consciencia de muchas cosas y, lo más importante, me ha aportado algunas ideas y recursos para empezar a cambiar unas cuantas 😉 ¡Así que manos a la obra!

    Un beso, y gracias de nuevo

    Responder
    • Encantada de conocerte Marigu. Me alegra saber que has resonado con lo que escribo y comparto. En realidad lo que te ha pasado es que le has puesto palabras a algo que ya tenías dentro… Recuerda que para poder cambiar una actitud primero tenemos que cambiar la creencia que la alimenta.
      Un abrazo.

      Responder
  6. Mil gracias Yvonne
    😉 Ya nos conocíamos, del EPLE del año pasado, en Guadalajara, recuerdo que tu hija te preguntó el día que ya nos íbamos, al ver a nuestras perritas en el coche, que porqué iban en jaula 😉 Éramos muchos allí…

    Un abrazo

    Responder
  7. Hola…. yvonne. Considero un acierto relacionar la fusión madre-hijo(a) con la estabilidad del nuevo ser. Esta fusión permite satisfacer las necesidades de un ser altricial para posicionar el amor, el contacto, la armonía como elementos esenciales de una crianza revolucionaria. Saludos

    Responder
  8. Conforme te voy leyendo se me hace cuesta arriba. Que difícil es esto y mucho. Quiero hacerte una pregunta y sinceramente me.preocupa una barbaridad. Mi hijo y yo tuvimos un parto traumatico en el cual me afecto muchísimo hasta el punto de no tener esa conexión fue difícil para mI le di la teta y siempre en brazos pero el lloraba mucho muchísimo igual pasaron 2 años y 8 meses (me quede embarazada accidentalmente) y le.pega a su hermano yucho y tiene berrinches. Puede ser que tenga una carencia mi bebé? Yo siempre intente llenarle de amor y cariño y portear le aun le doy la teta pero los celos y berrinches me mata. No se que hago mal, es que no le maltrato ni nada pero el esta asi. Porque esos celos??? No se si se debe al nacimiento traumatico

    Responder
    • Hola Ana,

      Encantada de conocerte… No puedo responderte a tu pregunta ya que necesitamos ver todo el escenario de tu hijo. Los partos afectan pero si en el presente su necesidad de mirada y presencia está satisfecha todo cambia… Has leído mis artículos sobre la presencia y la relación entre hermanos?… quizás te podría ayudar leer mi libro o entrar a formar parte de la Tribu de Madres Conscientes. Desde allí te podría ayudar más personalmente… http://fundacioncambioparadigma.com/tribu/

      Un abrazo.

      Responder
  9. Hola Yvonne
    Concuerdo con todo lo que expones, te leo cada vez que puedo y claro antes de conocer tu mirada tenia una similar, el punto es como dar el doble si tu vitalidad está agotada, lo que repercute en todo lo que quieres entregar a tus hij@s cómo explicarles que por ejemplo tienes fibromialgia y que a veces tu energía está al debe contigo misma, lo que en muchas ocasiones sobretodo para tiempo de juego repercute en ese espacio profundamente… gracias !

    Responder

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